Nueva York, Jueves 13 de Octubre de 2011

Discurso de España en el debate temático sobre armas nucleares pronunciado por Victoria González, ministra consejera de la Representación Permanente de España ante la ONU.

Señor Presidente,

Tras el impulso que supusieron avances como la Conferencia de Examen del TNP o la entrada en vigor del nuevo tratado START entre Estados Unidos y la Federación de Rusia, otros hechos como el persistente estancamiento de la Conferencia de Desarme, el fracaso del citado foro negociador a la hora de dotarse de un programa de trabajo o la incapacidad de emprender negociaciones sobre un Tratado de Prohibición de Producción de Materiales Fisibles, han mitigado un tanto las buenas expectativas.

Ante este panorama, mi delegación se reafirma en su compromiso con el refuerzo y la implementación de los instrumentos multilaterales ya existentes en este ámbito, en particular con el Tratado de No Proliferación Nuclear, que consideramos la piedra angular del sistema global de no proliferación nuclear. España apoya el pleno desarrollo del Plan de Acción acordado con ocasión de la última Conferencia de Examen del TNP. Sin embargo, este sistema requiere, desde nuestro punto de vista, otros dos puntos de apoyo: el Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares y un Tratado de Prohibición de Producción de Materiales Fisibles.

Para España, la entrada en Vigor del Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares es una prioridad, así como su régimen de verificación. Este tratado lleva abierto a la firma más de un decenio, y sin embargo aún no se ha llegado a catalizar el impulso político necesario para su entrada en vigor.

Por lo que respecta al ya citado Tratado de Prohibición de Producción de Materiales Fisibles, España hace notar su preocupación por la falta de avances. Con el deseo de promover un ejercicio de reflexión conjunta sobre los materiales fisibles en la Conferencia de Desarme, mi país presentó, junto con Alemania, Países Bajos, México, Suecia, Turquía, Bulgaria y Rumania- el documento CD 1910, titulado “Documento de trabajo sobre un FMCT”.

Deseamos agradecer una vez más a los países que hicieron suya esta iniciativa, que se suma a las de otros miembros de la Conferencia de Desarme, igualmente preocupados por una situación de bloqueo que se prolonga ya durante catorce años. Mientras se mantenga este estancamiento, España hace un llamamiento a todos los países poseedores del arma nuclear a que declaren y pongan en práctica una inmediata moratoria sobre la producción de materiales fisibles para las armas nucleares.

Por las mismas razones, damos la bienvenida a todas las iniciativas que tienden a impulsar esta dinámica, entre ellas, la “Iniciativa de no Proliferación y Desarme” -cuya última reunión tuvo lugar en Berlín en abril de 2011.

En el ámbito regional, España confiere gran importancia a las zonas libres de armas nucleares. Damos la bienvenida, en este ámbito, a las recientes conversaciones entre los países del ASEAN y el P5 sobre una Zona Libre de Armas Nucleares en el Sudeste Asiático.

Igualmente, apoyamos los pasos que se han dado recientemente a favor de una zona libre de Armas Nucleares y otras Armas de Destrucción Masiva en Oriente Medio. Confiamos que pueda celebrarse, según lo previsto, una Conferencia sobre esta última a lo largo de 2012, con participación de todos los Estados de la región. En este contexto, quiero reafirmar aquí el compromiso de España con la universalidad del Tratado de No Proliferación Nuclear.

Si dejamos al margen el capítulo de los acuerdos e iniciativas internacionales y nos centramos en la situación internacional, convendremos en que existen también motivos de inquietud.

Señor Presidente,

Los miembros de la Comunidad internacional debemos mantenernos unidos a la hora de afrontar esas situaciones que ponen en peligro la paz y la seguridad internacionales, así como adoptar las correspondientes medidas de respuesta de manera unánime y resuelta. Comprendemos la decisión de aquellos países que desean desarrollar sus capacidades nucleares para usos pacíficos, siempre que lo hagan con responsabilidad, transparencia y en estricto cumplimiento de sus compromisos internacionales. Aprovecho esta ocasión para destacar en este ámbito, la importante labor desarrollada por el OIEA como garante del sistema de salvaguardias.

Es preciso extremar las precauciones con objeto de evitar que las armas de destrucción masiva puedan caer en manos de grupos terroristas. En este ámbito, deseamos recalcar la importancia de que se cumplan las obligaciones y compromisos en virtud de las resoluciones 1540 y 1887 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. España está firmemente comprometida con iniciativas tales como la Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear, la Cumbre de Seguridad Nuclear, o el Partenariado Global del G8 contra la Difusión de Armas y Materiales de Destrucción Masiva, con el fin de prevenir futuros riesgos de proliferación asimétrica.

Señor Presidente,

Este recorrido por los hechos más recientes en el ámbito de las armas nucleares nos reafirma la impresión de que se trata de un panorama general de claroscuros. A los indudables progresos y signos prometedores en el ámbito del desarme y la no proliferación, se une también la evidencia de una maquinaria del desarme necesitada de una revisión, así como algunas realidades y prácticas de ciertos estados que dan motivos para la inquietud.

Tenemos la obligación de avanzar en la senda trazada por los hechos positivos, pues estos muestran a las claras que la dinámica de consenso también es posible en el ámbito del desarme y la no proliferación nuclear. No debemos caer en el desánimo, sino corregir las disfunciones en aquellos ámbitos donde éstas sean más evidentes. Todos sabemos cuáles son estas disfunciones, y me atrevería a decir que una gran mayoría de miembros de la Comunidad Internacional coincide respecto de las posibles soluciones. Falta sólo pasar de las palabras a los hechos.

Muchas gracias.