Nueva York, Lunes 21 de Noviembre de 2011

Intervención del Embajador de España ante las Naciones Unidas, Juan Pablo De Laiglesia, en la Asamblea General durante el debate sobre la Situación en Afganistán.

Señor Presidente,

En 2011 se cumple el décimo aniversario del compromiso de la comunidad internacional con Afganistán. España ha formado parte del mismo desde su inicio y viene realizando desde hace años un esfuerzo civil y militar considerable con objeto de contribuir a la estabilización y a la reconstrucción del país.

Estamos pagando un alto precio por ello. Son 98 los militares españoles que han perdido la vida en Afganistán. El último (Sargento Joaquín Moya Espejo) hace exactamente quince días, cuando participaba en una misión de adiestramiento del Ejército Nacional Afgano. Quiero rendir a todos ellos, y a todos los fallecidos de las Fuerzas de Seguridad Afganas y de otos países presentes -como nosotros- en Afganistán, mi más sentido homenaje.

A pesar de ello, nuestro compromiso con el desarrollo de Afganistán es firme. Hemos desembolsado 195 de los 220 millones de euros a que nos comprometimos para el periodo 2006-2011. Nuestra cooperación al desarrollo se ha concentrado en la provincia de Badghis, la segunda más pobre del país y carente de todo tipo de infraestructuras básicas (agua corriente, saneamiento, electricidad, carreteras). Los sectores prioritarios de nuestra cooperación han sido las infraestructuras, los servicios básicos, y la protección y el empoderamiento de la mujer. Hemos construido 160 Km. de carreteras, un aeródromo, 7 clínicas rurales, 3 institutos de enseñanza media (uno de ellos femenino) y 6 escuelas primarias.

Hemos dado prioridad al principio de “afganización” en la gestión de los programas y proyectos de cooperación. Se ha trabajado desde el primer momento con las autoridades nacionales y provinciales, insertándose en sus estrategias y prioridades. Se ha tratado de favorecer al máximo la transferencia de conocimientos al personal local empleado en los proyectos. Los resultados son buenos. La práctica totalidad de los proyectos ya está siendo gestionada por los afganos.

España también contribuye al esfuerzo militar de la comunidad internacional en Afganistán, mediante su participación en la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad de la OTAN, bajo autorización del Consejo de Seguridad. En la actualidad hay algo más de 1.500 militares españoles en Afganistán, fundamentalmente repartidos entre las provincias de Badghis y Herat, en el Mando Regional Oeste. Somos responsables del Equipo de Reconstrucción Provincial de Qala-i-Naw, la capital de Badghis. Además, hay unos 50 Guardias Civiles españoles que trabajan en la formación de la Policía Nacional Afgana en las provincias de Badghis y Mazar-i-Sharif.

Señor Presidente,

España apoya los esfuerzos del Gobierno afgano en la transición, tanto en su aspecto de seguridad como en el civil (gobernanza y desarrollo), que lo complementa. Nuestro objetivo común es que la transición sea irreversible y sostenible. Para ello son necesarios esfuerzos adicionales en el ámbito del Estado de Derecho, incluyendo la lucha contra la corrupción, y los derechos humanos, con especial atención a las mujeres y los niños.

Estamos satisfechos con la forma en que la transición está avanzando. Esperamos iniciar la transferencia de la responsabilidad de seguridad a las autoridades afganas en dos distritos de la provincia de Badghis (Qala-i-Naw y Ab-e-Kamari) a principios de 2012. Como es sabido, el proceso de transición se completará a finales de 2014. En todo caso, el compromiso de España con el asesoramiento, capacitación y apoyo a las Fuerzas de Seguridad Afganas continuará también después de esa fecha.

Por lo que se refiere al ámbito civil de la transición, ya estamos en condiciones de efectuar la transferencia de los proyectos que hemos desarrollado en nuestra zona de responsabilidad (PRT de Qala-i-Naw). Lo haremos de manera coordinada con la transferencia de responsabilidades en el ámbito de la seguridad. La inmensa mayoría de los proyectos ya están siendo gestionados por personal afgano. Una vez finalizada la transferencia de los proyectos, tendrá que ser definida con las autoridades afganas la forma de seguir prestando apoyo técnico y financiero para su sostenimiento.

Señor Presidente,

Sin reconciliación no podrá haber paz y estabilidad en Afganistán. Somos conscientes de las dificultades. Rendimos un homenaje al Doctor Rabbani. Es preciso continuar los esfuerzos en ese sentido y para ello es absolutamente necesaria la colaboración de los países vecinos de Afganistán.

La reintegración es igualmente crucial. España contribuye con 10 millones de euros al Fondo Fiduciario para la Paz y la Reintegración. La provincia de Badghis, donde lideramos el PRT de Qala-i-Naw, es una de las provincias afganas con mejores resultados. Se han reintegrado en ella cerca del 40% de todos los ex-combatientes del país. El proceso, sin embargo, es frágil y fácilmente reversible si no se asignan los recursos necesarios para sostenerlo.

Señor Presidente,

A nadie se le escapa la importancia capital que la dimensión regional tiene para la seguridad y estabilidad de Afganistán, y por tanto para su desarrollo y prosperidad.

Nos felicitamos por los resultados de la Conferencia de Estambul. Nos estimula la actitud positiva mostrada por los países vecinos y de la región, plasmada en el establecimiento de unas alentadoras “medidas de confianza” que reforzarán la seguridad en la región. Confiamos en que el “Proceso de Estambul” tenga una feliz continuación con la reunión ministerial que se celebrará en Kabul en junio del año que viene.

Bonn se presenta como una de las citas más importantes para Afganistán de la última década. Allí deberemos transmitir un claro mensaje de compromiso a largo plazo con el pueblo y el Gobierno afganos. Afganistán va a necesitar durante bastante tiempo de la ayuda de la comunidad internacional. Pero, a la postre, el futuro de Afganistán depende del Gobierno y del pueblo afganos. En este sentido, es esencial que haya también avances por su parte en el pleno desarrollo del llamado Proceso de Kabul.

Obviamente, otorgamos una gran importancia al papel de la Unión Europea en todo este proceso, a cuya declaración, que será leída por el Jefe de la Delegación, nos asociamos plenamente. En este sentido, España apoya con firmeza el mandato dado el pasado 14 de noviembre a la Alta Representante, Sra. Ashton, para negociar un amplio Acuerdo de Partenariado y Desarrollo entre la UE y Afganistán, que marcará y guiará las relaciones entre ambos en los próximos años.

Por último, quisiera felicitar a Alemania por haber facilitado nuevamente la negociación de la resolución anual de esta Asamblea General sobre Afganistán. Sabemos que no ha sido una tarea fácil. Por ello, extiendo mi felicitación a todas las delegaciones que han participado activamente en ella, con espíritu constructivo, y en particular a la de Afganistán, por su altura de miras.

Hemos copatrocinado el proyecto de resolución (A/66/L.10) presentado al inicio del debate. Confiamos en que sea adoptado por consenso a su término, como en años anteriores.

Muchas gracias, señor Presidente.