Intervención de España sobre la reforma del Consejo de Seguridad

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Intervención de España sobre la reforma del Consejo de Seguridad

Nueva York, Viernes 27 de Enero de 2012

Intervención del Representante Permanente Adjunto de España, Román Oyarzún sobre la reforma del Consejo de Seguridad.

Señor Presidente,

 

Le agradecemos sus dos últimas cartas.

 

En primer lugar, la del 29 de diciembre, por la que nos comunicó el calendario de las cinco reuniones con que continuaremos la octava ronda de las negociaciones, que iniciamos el 28 de noviembre.

 

En segundo lugar, la del 10 de enero, por la que convocó la reunión de hoy, específicamente dedicada al borrador de resolución presentado por el G-4 durante el anterior periodo de sesiones, contenido en su carta del pasado 6 de septiembre.

 

Respecto de la primera carta, valoramos positivamente que se dedique una reunión específica a cada una de las cinco iniciativas presentadas durante el anterior periodo de sesiones, entre las que se encuentra la del Grupo “Unidos por el Consenso” al que pertenecemos.

 

También valoramos positivamente su anuncio de que, paralelamente a la celebración de las reuniones sobre las cinco iniciativas, continuará trabajando sobre el Rev.3.

 

Nuestra posición sobre el Rev.3 es bien conocida. La hemos expuesto en las dos reuniones anteriores, celebradas el 8 y el 28 de noviembre. La repetiré de nuevo.

 

Somos partidarios de que el Rev. 3 sea revisado, valga la redundancia, hasta hacerlo aceptable para todos los grupos y países como base común sobre la que seguir negociando.

 

Creemos que es la mejor manera de sacar a las negociaciones del estancamiento en que se encuentran.

 

Me referiré a continuación a la iniciativa del G-4, objeto de su segunda carta, que es el tema específico de la reunión de hoy.

 

Quisiera que nuestra posición quedara clara. Estamos dispuestos a discutir nuevas propuestas, pero siempre que respeten las reglas y procedimientos que, de común acuerdo, nos fijamos al inicio de las negociaciones. Me refiero, obviamente, a la decisión 62/557.

 

En la decisión 62/557 se establecen dos condiciones para la presentación de propuestas: que sean incluyentes y que se presenten de manera abierta y transparente.

 

Mi delegación considera que el G-4 no habría respetado plenamente el contenido de la decisión 62/557.

 

En primer lugar, porque su propuesta, consistente en ampliar el Consejo en sus dos categorías de miembros (permanentes y no permanentes), así como en mejorar sus métodos de trabajo, no incluye a los otros cuatro temas de la reforma (veto, tamaño, representación regional y relaciones entre el Consejo y la Asamblea).

 

En segundo lugar, porque hubiéramos preferido que su propuesta se hubiera presentado, desde el primer momento, en el marco de las negociaciones, y no fuera de él.

 

Por consiguiente, no creemos que la propuesta del G-4 sea merecedora de convertirse en la base de las negociaciones, como pretende dicho grupo.

 

Por otro lado, y con todo el respeto hacia los integrantes de dicho grupo, no creemos que el número de apoyos supuestamente recibidos sea un argumento suficiente, por si solo, para convalidar su propuesta, obviando su manifiesta incompatibilidad con la decisión 62/557. Digo “supuestamente” recibidos porque no conocemos el nombre de los casi 80 países que la apoyan por escrito, según consta en la carta del G-4 del 23 de junio.

 

Ciertamente se trata de un número de apoyos importante. Sin embargo, es preciso recordar que para reformar el Consejo de Seguridad es necesaria una mayoría de dos tercios (128), según el artículo 83 del reglamento de la Asamblea General en relación con la resolución 53/30 del 1 de diciembre de 1998.

 

Quisiera recordar, además, que la decisión 62/557 exige la “mayor aceptación política posible”, que interpretamos como equivalente al consenso.

 

En definitiva, nuestro objetivo debe ser el consenso. Por ello, todas las propuestas deberían ser valoradas, no en base al número de apoyos recibidos, sino en función de su capacidad para generar consenso.

 

Señor Presidente, salvo prueba en contrario, seguimos siendo de la opinión de que, puestos a elegir una propuesta concreta como base de las negociaciones, deberíamos optar por aquellas que proponen una solución de compromiso entre todas ellas.

 

Es el caso de las propuestas basadas en el llamado “modelo intermedio”. Ya hay algunas sobre la mesa.

 

Por ejemplo la nuestra, la presentada por el Grupo “Unidos por el Consenso” en abril de 2009, durante la primera ronda de las negociaciones. Se puede encontrar en el apartado 1.4.1 del Rev.3 (página 4).

 

No es la única. Pienso en la propuesta franco-británica del 27 de marzo de 2008, o en las intervenciones efectuadas por Liechtenstein y Nueva Zelanda en el debate del 8 de noviembre.

 

Todas ellas tienen en común que contemplan la creación de una categoría intermedia de más larga duración e incluyen el concepto del examen o “review” al cabo de un cierto tiempo.

 

Obviamente, no son idénticas, pero pensamos que hay margen para acercar las posiciones.

 

Espero que tengamos ocasión de discutir sobre ellas en nuestra próxima reunión.

 

Muchas gracias, señor Presidente.

By | 2017-01-07T16:43:39+00:00 enero 27th, 2012|España en la ONU|Comentarios desactivados en Intervención de España sobre la reforma del Consejo de Seguridad

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