Intervención de España en las negociaciones intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad

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Intervención de España en las negociaciones intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad

El Embajador Representante Permanente de España ante Naciones Unidas ha participado hoy 2 de julio en las “Negociaciones intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad”

Señor Presidente,

le agradecemos su carta del 11 de junio. Atribuimos gran importancia a la reunión de hoy. Ha llegado el momento de hacer balance de la octava ronda de las negociaciones, durante la cual hemos celebrado cinco reuniones dedicadas a las iniciativas presentadas por el G-4, Unidos por el Consenso, L.69, Grupo Africano y S-5. Y se ha celebrado un retiro convocado por el Presidente de la AG.

También ha llegado el momento de decidir qué hacer a continuación (“way forward”), en el poco tiempo que queda hasta el final de la 66 AG.

Ni que decir tiene que lo segundo (qué hacer a continuación) depende de lo primero (balance de lo que hemos hecho hasta ahora, en particular durante la octava ronda).

España comparte el balance hecho por el delegado de Italia en nombre del grupo “Unidos por el Consenso”. Añadiré a continuación algunas consideraciones a título nacional.

Desde el punto de vista del fondo o sustancia de las discusiones, creemos que ha quedado claro que ninguna de las propuestas cuenta con los apoyos suficientes para poder ser adoptada y ratificada, y por tanto para poder entrar en vigor.

Por este motivo, ninguna de ellas puede pretender convertirse en la base de las negociaciones, marginando a las demás y sustituyendo al documento negociador (Rev.1 a Rev.3).

Resulta evidente que las diferencias entre ellas son todavía demasiado grandes.

El problema sigue siendo que falta voluntad política para reducir las diferencias, flexibilizar las posiciones y llegar a una solución de compromiso, la única que tiene posibilidades de salir adelante.

Hemos podido comprobar que la mayoría de las propuestas son como “sábanas cortas”, ya sea porque no cubren todos los lados (los cinco temas de la reforma), o porque lo que cubren por un lado (apoyo de los partidarios de la ampliación en las dos categorías) lo descubren por el otro (oposición de los contrarios a la extensión del veto a los nuevos permanentes).

De las cinco, la única que al menos es “ajustable” es la del grupo “Unidos por el Consenso”, cuya propuesta de crear una categoría intermedia de larga duración tiene la elasticidad suficiente para cubrir todos los lados.

Como hemos repetido en numerosas ocasiones, se trata de una propuesta abierta que puede y deber ser desarrollada. Como ha dicho hoy Italia, hemos tomado buena nota de las observaciones y recomendaciones, y también de las críticas, recibidas durante la octava ronda, y nos hemos comprometido a ajustar nuestro modelo de cara a la 67 AG. Animamos a los demás grupos a hacer otro tanto.

Desde el punto de vista de la forma o cuestiones de procedimiento, ha quedado claro que la inmensa mayoría de los Estados miembros se opone al llamado “piecemeal approach”. En esto sí que se puede hablar de inmensa mayoría (“overwhelming”), como les gusta decir a algunos grupos de sus respectivas posiciones, cada vez con menos fundamento.

 Desde el principio de las negociaciones hemos venido defendiendo que la reforma debe ser integral (“comprehensive”) e incluir a todos y cada uno de los cinco temas que figuran recogidos en la decisión 62/557 de la AG. No vemos inconveniente en que se negocie sobre cada uno de ellos por separado, pero sí con que se pueda decidir sobre ellos por separado.

Creemos que el debate sobre si la resolución deber ser corta o larga ha quedado definitivamente zanjado. Ni corta ni larga, debe ser integral (“comprehensive”).

También ha quedado claro que durante la octava ronda se ha producido una progresiva desconexión entre el documento negociador (Rev.1 a Rev.3) y las negociaciones propiamente dichas. Algunas de las propuestas que hemos discutido son nuevas, como las del G-4 (resolución corta) y L.69. Somos partidarios de que se incorporen al documento negociador, como todas las demás.

 La interactividad observada durante las discusiones tal vez haya sido lo más positivo. Creo que todos hemos salido ganando con el intercambio constructivo de observaciones, recomendaciones e incluso críticas. Es algo que debería continuar durante la novena y sucesivas rondas.

También ha sido muy positiva la previsibilidad de contar con un calendario de reuniones. Paso a referirme a continuación al llamado “way forward”.

En primer lugar, somos partidarios de dar tiempo a los grupos que han hecho propuestas para que saquen las lecciones de lo ocurrido durante la octava ronda y reflexionen sobre la estrategia a seguir.

Estamos convencidos de que una mera reelaboración de sus propuestas no tendrá éxito si no viene acompañada de la flexibilización de sus posiciones y de avances claros hacia una solución de compromiso.

 En segundo lugar, deberíamos ir preparando la transición a la 67 AG, que comenzará el 18 de septiembre. Somos partidarios, como en ocasiones anteriores, de una transición suave mediante una decisión oral, adoptada nuevamente por consenso.

 Por último, señor Presidente, quisiera agradecerle su buen hacer y la estricta neutralidad observada durante las ocho rondas negociadoras.

Muchas gracias.

2017-01-07T16:43:37+00:00 02/07/2012|Categories: Discursos, España en la ONU|Tags: |