En el debate que se celebró acerca de las armas convencionales en el seno de la Primera Comisión, Victoria González-Román, diplomática en la Representación Permanente ante la ONU, intervino en nombre de España.

Señor Presidente,

España suscribe plenamente la Declaración de la Unión Europea y quisiera añadir los siguientes elementos en su capacidad nacional.

Los pasados meses han sido escenario de dos acontecimientos de gran trascendencia en el terreno de las armas convencionales: la Conferencia Diplomática sobre un Tratado de Comercio de Armas, y la Segunda Conferencia de Examendel Programa de Acción de Naciones Unidas para prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos, a los que me referiré a continuación.

Sr. Presidente,

España lamenta no haber alcanzado la firma de un Tratado sobre el Comercio de Armas durante las reuniones del mes de julio en Nueva York. Con todo, es consciente del progreso realizado respecto de un texto que, es de esperar, contribuya a la culminación del proceso en una pronta y definitiva cita el próximo año. Mi país quisiera destacar y agradecer los esfuerzos del Embajador García-Moritán y expresar nuestro apoyo a la continuidad de su labor.

Esta delegación considera que el Tratado sobre el Comercio de Armas debe alcanzar un nivel de consenso amplio, que permita un reconocimiento universal y la consecución de su objetivo principal: evitar que las armas convencionales puedan ser desviadas a mercados ilícitos y actores no estatales, o sean utilizadas contra la población civil en violación del derecho internacional y del derecho internacional humanitario.

Sr. Presidente,

En cuanto a la lucha contra el comercio ilícito y la proliferación de las armas pequeñas y ligeras, España concede gran importancia al desarrollo y aplicación en su totalidad del Programa de Acción de las NNUU para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos y, por consiguiente, apoyamos aquellos instrumentos generados a partir del Plan de Acción, como es el caso del Instrumento internacional para permitir a los Estados identificar y localizar, de forma oportuna y fidedigna, armas pequeñas y armas ligeras ilícitas. En este sentido, mi país considera satisfactorio el consenso internacional alcanzado en la II Conferencia de Examen, al tiempo que exhorta a la comunidad internacional a considerar la importancia de la integración de las municiones en el Programa, como elemento inseparable de las armas pequeñas y ligeras que son.

Sr. Presidente,

España es consciente de la relación entre violencia armada, desarrollo y proliferación de armas ilícitas. Por ello, considera prioritario fomentar la cooperación transfronteriza y expresa su compromiso con el Protocolo contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, sus piezas, componentes y municiones, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (conocido como Protocolo sobre armas de fuego), único instrumento jurídicamente vinculante de alcance universal del que disponemos en el ámbito de las armas de fuego.

A este respecto, España comparte con sus socios de la Unión Europea la importancia de promover el tema de las Armas Pequeñas y Ligeras en todos los foros multilaterales, así como fomentar los programas de cooperación y asistencia con Terceros Países y Organizaciones Regionales.

Asimismo, reafirmamos nuestro apoyo al Registro de Armas Convencionales de Naciones Unidas y al Instrumento de la ONU de información sobre gastos y presupuestos militares, así como atodas aquellas medidas de fomento de la confianza, transparencia y predictibilidad mutuas que en materia de armamento convencional se han acordado tanto en el marco de las Naciones Unidas como a nivel regional o sub-regional.

Sr. Presidente,

Ante los efectos inhumanos causados por el uso indiscriminado de ciertas armas convencionales contra la población civil, y ante las preocupantes consecuencias socio económicas y en el ámbito de la seguridad que el uso de estas armas generan, España es ferviente impulsora de los esfuerzos internacionales en el ámbito del desarme humanitario. Mi país está firmemente comprometido con la Convención de Ottawa relativa a las Minas Antipersona y la Convención de Oslo sobre Municiones de Racimo, y considera que deben prevalecer las consideraciones humanitarias que motivaron su adopción sobre las posibles ventajas militares de este tipo de armas.

En el ámbito de las Minas Antipersona, mi delegación quisiera destacar el progreso alcanzado en la universalización de la Convención de Ottawa y la importancia en la aplicación de los objetivos y metas del Plan de Acción de Cartagena. España continuará apoyando las iniciativas de asistencia a las víctimas en los ámbitos técnico, humanitario y de desarrollo socio-económico.

España es contraria al empleo, desarrollo, producción, adquisición y almacenamiento de las Municiones de Racimo. Permítame recordar que mi país se encuentra entre los primeros en firmar y ratificar