El secretario general de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Gonzalo Robles, intervino hoy en la cuarta sesión del Grupo de Trabajo sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, en el que España participa junto con Italia y Turquía. Los temas tratados en esta reunión se centraban en el empleo, protección social, educación y cultura, liderados por Italia, y los temas de población y salud, liderados por España.

En su intervención, Gonzalo Robles destacó que la salud está unida estrechamente al desarrollo sostenible ya que ha de verse desde una triple perspectiva: como resultado, como motor y como indicador de desarrollo.

Tres de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio están centrados directamente en salud., A pesar de numerosos avances, Los resultados en materia de salud han sido asimétricos y poco equilibrados. Por lo tanto, España hace un llamamiento para que la agenda del post 2015 aborde cuestiones que han quedado rezagadas en la agenda del milenio y que la salud tenga un papel predominante en la misma. El objetivo de salud debe contar con metas claras y medibles en la futura Agenda de Desarrollo, sobre todo en su dimensión social, como la educación de las mujeres durante la adolescencia, la equidad de los servicios sanitarios y la igualdad entre hombres y mujeres. Del mismo modo, propone que la futura agenda contemple la Cobertura Universal Sanitaria como una forma de reducir las desigualdades. Los aspectos relacionados con salud figuran también en el informe final del Panel de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda de Desarrollo de 2015.

En cuanto al tema de población, España considera que este objetivo ha de abordarse desde una perspectiva basada en los derechos humanos, que fortalezca la ciudadanía, la participación social y el fortalecimiento de los derechos de las personas, en especial, de las mujeres. El crecimiento de la población, el envejecimiento, la urbanización de las ciudades o la emigración, son desafíos que será difícil traducir en objetivos, en el contexto de la Agenda Post 2015. No obstante, independientemente de la forma definitiva que adopte la nueva agenda de desarrollo post 2015, ésta tendrá que abordar e integrar los complejos desafíos demográficos.

La mitad de la población mundial vive en ciudades y, para 2030, lo hará el 60 por ciento. Esto plantea una serie de retos sobre las futuras ciudades y su planificación. En cuanto a la emigración, España señala la importancia de abordarlo desde un punto de vista positivo para las comunidades de origen y de destino, puesto que puede generar una serie de intercambios económicos y de conocimiento que redunda en el bienestar de las personas de ambas comunidades. Reflexionar sobre los aspectos positivos de la migración será fundamental para facilitar acuerdos bilaterales, regionales y multilaterales específicos sobre este tema que favorezcan su impacto en desarrollo.