España en las negociaciones intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad

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España en las negociaciones intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad

El representante español, el diplomático Javier Sanabria, remarcó la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad para responder a las exigencias de un mundo radicalmente distinto del que vio nacer a la ONU en 1945.

Señor Presidente,

Saludamos su presencia al frente de esta primera sesión de la décima ronda de las negociaciones sobre el proceso de reforma del Consejo de Seguridad en el 68 periodo de sesiones de la Asamblea. Apelamos a su experiencia y criterio para la conducción adecuada de un ejercicio de gran calado. Quiero, al comienzo de esta intervención, renovarle nuestros mejores deseos de éxito –en el entendido de que ese éxito suyo será el de todos- y reiterarle nuestra disposición a colaborar de buena fe y constructivamente en esta empresa común con usted y con el Presidente de la Asamblea.

España suscribe en su integridad la intervención realizada por Italia en nombre de “Unidos por el Consenso”. Permítame añadir unos elementos.

  1. El Consejo de Seguridad que se estableció en la Carta de Naciones Unidas de 1945 necesita ser reformado para responder a las exigencias de un mundo radicalmente distinto del que le vio nacer. La reforma de la Carta en ese aspecto debe ser valiente, pero no debe hacerse contra nadie, sino que debe reunir el consenso más amplio posible. La lógica pura y dura de mayorías frente a minorías nos parece un enfoque inadecuado para una reforma que pretenda responder a los desafíos del mundo de hoy y del futuro y, por ende que resulte en un Consejo de Seguridad eficaz, representativo y con una autoridad reforzada.
  2. El proceso de reforma se prolonga por más de veinte años. No es extraño que afloren síntomas de desaliento, de escepticismo y de impaciencia. Ninguno de esos tres ingredientes, por comprensibles que sean, resulta, sin embargo, apropiado para afrontar este reto. Lo que se necesita es coraje, fe, determinación, templanza y, desde luego, flexibilidad y espíritu de compromiso. Ningún acuerdo es posible si no se buscan puntos de encuentro.
  3. España y el Grupo Unidos por el Consenso han dado muestras reiteradas de disposición no sólo al diálogo, sino a una negociación en el auténtico sentido de la palabra. Lo dijimos el pasado 7 de noviembre y lo repetimos hoy: “Creemos que la posición defendida por el Grupo Unidos por el Consenso es la que mejor se acomoda a las aspiraciones de la inmensa mayoría de los miembros de la organización. Por eso, no sólo no rehuimos el debate, sino que aspiramos a poder atraer a muchas delegaciones a nuestras posiciones”. Algunos elementos de esa posición han sido expuestos hoy con claridad y precisión por México, de cuya intervención nos hacemos eco. Queremos un Consejo reformado en el que todos los miembros de la Organización tengan más oportunidades de ejercer la responsabilidad que supone pertenecer al mismo.
  4. En toda negociación multilateral es imprescindible atenerse escrupulosamente a las reglas del juego. Es de lamentar que el 67 periodo de sesiones lo hayamos dedicado en lo que respecta a este expediente a discutir sobre aspectos procedimentales y no sobre la sustancia. En términos deportivos, podríamos decir que nos hemos ocupado más de los árbitros que de atender al juego. Cuando eso ocurre, es porque alguna decisión o medida sorprende y genera polémica. Hemos entrado en el 68 periodo de sesiones y seguimos teniendo que hablar de procedimiento. No queda por tanto  más remedio que recordar los principios básicos que rigen este ejercicio.
  5. La Decisión 62/557 de la Asamblea General es la base de las negociaciones intergubernamentales. Si se me permite la comparación, esa Decisión tiene un carácter “constitucional”, por lo que no puede ser contravenida ni ignorada. Una de las claves de esa Decisión es que confiere a los Estados miembros de esta Organización el monopolio del impulso del proceso. No cabe por tanto suplir la voluntad de los Estados miembro expresada en las sesiones de las negociaciones intergubernamentales por vía indirecta.
  6. El “non paper” elaborado por el Grupo consultivo que decidió establecer el Presidente Ashe plantea más dudas de las que pretende resolver. En primer lugar, hay que subrayar que no goza del consenso de todos los miembros de ese Grupo. El Representante Permanente de San Marino ha emitido una suerte de “voto particular”. Quiero recordar aquí que el Presidente Ashe nos aseguró que el Grupo consultivo carece de un papel negociador y que no tenía por mandato preparar ningún documento que sirviera de base a las negociaciones intergubernamentales. El papel existe y ello es innegable. Pero no puede servir de base a la negociación. Su lugar, en términos teológicos, debe ser el limbo.
  7. Concluyo, Señor Presidente, reiterando la disposición de España a negociar sobre bases acordadas en el seno del proceso intergubernamental con el espíritu constructivo del que viene haciendo gala el Grupo “Unidos por el Consenso”, que no está reñido, sino todo lo contrario, con el rigor exigible al respeto escrupuloso de la Decisión 62/557.
By | 2017-01-07T16:43:33+00:00 diciembre 12th, 2013|Discursos, España en la ONU|Comentarios desactivados en España en las negociaciones intergubernamentales sobre la reforma del Consejo de Seguridad

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