España participa en el debate general de la 52ª sesión de la Comisión de Desarrollo Social

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España participa en el debate general de la 52ª sesión de la Comisión de Desarrollo Social

Discurso pronunciado por el embajador Román Oyarzun ante la Comisión de Desarrollo Social acerca de “La promoción del empoderamiento de las personas para lograr la erradicación de la pobreza, la integración social, el pleno empleo y el trabajo digno para todos”:

Sra. Presidente y resto de miembros de la Mesa, Señores y Señoras

Es para mí un gran honor dirigirme a ustedes en nombre del Gobierno de España en relación con el tema prioritario de la 52ª Comisión de Desarrollo Social: ?La promoción del empoderamiento de las personas para lograr la erradicación de la pobreza, la integración social, el pleno empleo y el trabajo digno para todos?. Mi país otorga una gran importancia a los trabajos de esta comisión, en la medida en que no podremos lograr ningún objetivo de desarrollo sostenible sin tener en cuenta su dimensión social, y al afectar sus trabajos a los grandes pilares del entramado social a los que el gobierno de España dedica gran parte de su presupuesto y esfuerzo.

En el informe redactado por el Secretario General sobre esta cuestión se define el empoderamiento como el proceso que conduce a la participación efectiva de todos los miembros de la sociedad en la adopción de decisiones que afectan a su vida. Se trata por tanto de dar a las personas poder y medios para fortalecer sus propias capacidades, así como brindarles la posibilidad real de utilizar estas últimas para romper el ciclo de la pobreza y la exclusión en el que se ven envueltas.

Mi país acaba de aprobar un valioso instrumento que coincide con los objetivos propuestos para el proceso de empoderamiento y que está dirigido a las personas en situación de riesgo o exclusión social.

El Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social del Reino de España 2013-2016, aprobado por acuerdo de Consejo de Ministros el pasado 13 de diciembre, está dirigido a avanzar en el cumplimiento del ambicioso objetivo que fija la Estrategia Europa 2020 de reducción de la pobreza para esta década, es decir, la reducción entre 1.400.000 y 1.500.000 del número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social, durante el período 2009-2019.

No cabe duda de que los efectos de la prolongada crisis económica y, de forma especial, el incremento del desempleo están teniendo graves repercusiones en la calidad de vida de las familias españolas y en su capacidad económica. Además, la crisis no impacta de manera uniforme sobre toda la población; de ahí que las familias con hijos a su cargo se hayan visto seriamente afectadas.

A pesar de las condiciones poco favorables de un contexto socioeconómico que poco a poco empieza a dar muestras de mejora, la puesta en marcha de este Plan supone una oportunidad para aunar los esfuerzos de todos los actores que intervienen en la lucha contra el fenómeno de la exclusión social y coordinar sus esfuerzos para establecer políticas y estrategias que favorezcan el empoderamiento de las personas más desfavorecidas.

Este nuevo Plan parte de un concepto de pobreza de exclusión social como una problemática multidimensional; de ahí que para combatirla se valga de un enfoque omnicomprensivo cuya principal característica sea la integración de las políticas sociales y las de empleo. Se trata de tejer estrategias que combinen la inserción por la vía laboral, con el apoyo a colectivos más desfavorecidos a través del mantenimiento de niveles de protección social que permitan desarrollar una vida digna y una mayor cohesión social y económica. Para ello, este nuevo instrumento combina actuaciones en tres campos:

  1. acceso al mercado laboral y la promoción de unos mercados de trabajo inclusivos;
  2. garantía de ingresos mínimos y
  3. acceso a servicios de calidad, principalmente en educación, sanidad, vivienda y sociedad de la información.

El objetivo es intervenir desde una perspectiva transversal, incorporando medidas en diferentes campos que favorezcan a las personas y familias, especialmente con hijos, a la vez que se desarrollan nuevos instrumentos de coordinación y cooperación entre los diferentes niveles territoriales de la administración y contando con las entidades del tercer sector para proporcionar una  provisión de servicios públicos más eficientes.

La novedad más destacable de este Plan es que ésta es la primera vez que se incluye un objetivo transversal dedicado a la lucha contra la pobreza infantil. Cada uno de los objetivos prioritarios y objetivos operativos incorpora este compromiso, intentando aportar una visión de apoyo a la infancia. Se trata de romper el vínculo de trasmisión intergeneracional de la pobreza, mediante apoyo económico a las familias, y una educación básica gratuita.

Además, en un segundo bloque de actuaciones, también se incorporan otras medidas dirigidas específicamente a la atención de los grupos más vulnerables, con la finalidad de atender sus necesidades particulares. Dentro de este apartado se encuentran las actuaciones destinadas a apoyar y promocionar a personas sin hogar, con discapacidad, mayores, en situación de dependencia, inmigrantes y solicitantes y beneficiarias de protección internacional, mujeres víctimas de violencia de género, población gitana, víctimas de discriminación por origen racial o étnico, orientación sexual o identidad de género, personas con problemas de adicción y reclusos y exreclusos.

El Plan se ha conformado con las aportaciones recibidas por los diferentes centros de decisión competentes en España: ministerios, centros directivos, comunidades autónomas, corporaciones locales y organizaciones no gubernamentales, y ha sido difundido entre los diferentes actores implicados incluyendo organizaciones sindicales y empresariales.

Es importante destacar el papel del conocido como Tercer Sector de Acción Social, que ha participado mediante el Consejo Estatal de ONG de Acción Social y el Consejo Estatal del Pueblo Gitano. En estos órganos institucionales participan diversas ONG que representan a las personas en situación de pobreza y exclusión social, sirviendo de canal de comunicación de sus necesidades e inquietudes.

El Plan apuesta por el fomento de la colaboración público-privada y la promoción de la responsabilidad social de las empresas, a fin de hacer partícipe a toda la sociedad de la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Se trata de un problema que nos afecta a todos.

Además, España es uno de los pocos países que viene desarrollando tradicionalmente una política inclusiva específica para la población gitana que promueve su empoderamiento y participación en la sociedad. Se estima que esta comunidad está constituida por entre 500.000 y 1.000.000 de  personas, aunque no hay cifras exactas al no permitirse legalmente la recopilación de datos referentes a raza o etnia.

Señora Presidente,

No quisiera finalizar mi intervención sin hacer una breve referencia a la acción de España en el exterior y a la cooperación española, ahora que están desarrollándose los debates del grupo de trabajo abierto sobre la nueva agenda de desarrollo.

Un Estado que quiera elaborar políticas de erradicación de la pobreza requiere instituciones eficaces y representativas, así como sociedades civiles organizadas y fuertes, donde los derechos fundamentales estén garantizados. Esto implica un particular esfuerzo en el ejercicio de los derechos de los colectivos más vulnerables. No es casual por lo tanto que la cooperación española tenga como su primera orientación la consolidación de los procesos democráticos y el estado de derecho.

Asimismo, la cooperación española presta una atención muy particular a la promoción de los derechos de las mujeres y la igualdad de género. La feminización de la pobreza y la discriminación contra las mujeres siguen siendo una realidad, a pesar de los avances alcanzados durante las pasadas décadas. Apostamos por avanzar hacia un total cumplimiento de los derechos económicos, laborales sociales y culturales de las mujeres. Para lograr esta meta, es necesario compaginar la transversalidad de las políticas de género con políticas específicas en tres ámbitos: igualdad formal, igualdad real y acciones concretas para el empoderamiento de las mujeres. España sigue y seguirá trabajando para lograr plenamente este objetivo, tanto desde un punto de vista nacional, como en la esfera internacional.

Muchas gracias.

2017-01-07T16:43:33+00:00 12/02/2014|Categories: Discursos, España en la ONU|Tags: |