Muchas gracias, Sr. Presidente,

España se asocia plenamente a la intervención de la Delegación de la Unión Europea y desea hacer las siguientes aportaciones a este debate a título nacional.

El mantenimiento de la paz y de la seguridad internacional es un propósito fundamental de las Naciones Unidas y un desafío de primer orden por el que debemos trabajar día a día. Como lamentablemente hemos podido comprobar, en muchas ocasiones, países que han atravesado conflictos han recaído en ellos, en un ciclo que se repite y que nos recuerda que la construcción y consolidación de la paz es una tarea que exige una permanente y sostenida voluntad.

En esta labor, la Comisión de Consolidación de la Paz y sus configuraciones específicas-país han desempeñado un papel fundamental, manteniendo y encauzando la atención y los esfuerzos de la comunidad internacional en el apoyo a países en dificultad.

España ha apoyado activamente la labor de la Comisión de Consolidación de la Paz desde su creación y es el octavo donante al Fondo de Consolidación de la Paz. Somos miembros de su Comité de Organización desde hace ocho años, los últimos cuatro por la categoría de grandes contribuyentes. Además, formamos parte de todas sus configuraciones país así como del grupo de trabajo sobre experiencias adquiridas.

Desde esa responsabilidad, España ha podido seguir la evolución de la Comisión, sus luces y sus sombras, y espera contribuir a definir sus líneas de actuación futuras como órgano insustituible, que encarna la voluntad de poner en práctica un multilateralismo eficaz que garantice la coherencia y la armonización de los esfuerzos de los diversos actores internacionales en apoyo a los procesos de consolidación de la paz en situaciones post-conflicto.

Sr. Presidente,

En los esfuerzos de apoyo a la consolidación de la paz, es fundamental examinar nuestras acciones pasadas y analizar cómo, sobre la base de las lecciones aprendidas, podemos mejorar la eficacia de nuestra acción futura. El informe de la séptima sesión de la Comisión es una excelente base para avanzar en esta reflexión de cara al proceso de revisión de la arquitectura de consolidación de la paz en 2015.

Creemos que el valor añadido y ventajas comparativas de la Comisión deben ser plenamente aprovechados. Ya he mencionado su potencial de movilización de la comunidad internacional. Pero además, la Comisión posee una valiosa presencia sobre el terreno que resulta esencial para disponer de capacidad de interlocución y para analizar correctamente realidades muchas veces enormemente complejas. Asimismo, debe seguir contribuyendo a la apropiación nacional, un factor vital para asegurar la sostenibilidad de los esfuerzos realizados. En este sentido, resulta clave la implicación de los países que figuran en la agenda de la Comisión. Sin su perspectiva, sin su visión, sin su determinante contribución, resultará mucho más difícil lograr un impacto concreto y definitivo en el terreno.

Asimismo, la Comisión está en una posición idónea para cultivar una relación intensa y permanente con los principales órganos de Naciones Unidas, especialmente con el Consejo de Seguridad, con esta Asamblea General y con los Representantes Especiales del Secretario General. Se trata de compartir información y análisis, de sumar esfuerzos, de armonizar actuaciones y de asegurar su necesaria coherencia y complementariedad para que cada institución en el marco de sus competencias contribuya a la estabilización y al desarrollo del país de que se trate. El objetivo debe ser que la comunidad internacional aproveche todos los instrumentos de que se ha dotado para impedir el estallido de nuevos conflictos y ayudar a aquellas poblaciones que aspiran a la paz.

Por ello, España celebra el reciente debate que bajo presidencia luxemburguesa celebró el Consejo de Seguridad sobre consolidación de la paz en situaciones de post conflicto. También agradecemos la participación de los Presidentes de las configuraciones país de la Comisión en las sesiones del Consejo, y el permanente esfuerzo de vinculación con los Enviados y Representantes del Secretario General en los distintos países. Esta es una línea de actuación que debemos seguir reforzando.

En este sentido, consideramos que las acciones propuestas en la parte tercera del informe de la Comisión van en la dirección adecuada, tanto aquellas dirigidas a fomentar las relaciones con los principales órganos de Naciones Unidas, como aquellas encaminadas a fortalecer la labor de la Comisión desarrollando acciones y estrategias específicas por países y priorizando la aplicación transversal de lecciones aprendidas entre configuraciones-país cuando resulte posible.

Sr. Presidente,

En la reflexión sobre cómo mejorar la eficacia de los esfuerzos de consolidación de la paz, desde una perspectiva más amplia o general, debemos tener presente que una paz duradera pasa necesariamente por el fortalecimiento del Estado de Derecho, en todas sus dimensiones. La comunidad internacional ha de apoyar a los países que han atravesado conflictos recientes en el desarrollo de sus capacidades civiles y en la construcción institucional. También es crucial impulsar el desarrollo, el crecimiento económico inclusivo y la creación de empleo, prestando especial atención al papel del sector privado.

Asimismo, las mujeres deben ocupar un lugar central en los procesos de consolidación de la paz, removiendo progresivamente los obstáculos que impiden o dificultan su plena participación y empoderamiento en la vida política, social y económica.

España está trabajando, junto a los demás países miembros de la Comisión, en la preparación de la Reunión de Alto Nivel que tendrá lugar el próximo 23 de junio y que prestará especial atención al apoyo sostenible a los procesos de consolidación de la paz y a las lecciones aprendidas en el desarrollo de las capacidades nacionales en el marco de estos procesos. Será, sin duda, la mejor oportunidad para reflexionar sobre las experiencias de los países en materia de consolidación de la paz y sobre cómo mejorar la eficacia de nuestras acciones en el futuro.

Desde hace años, España ha acompañado los procesos de consolidación de la paz y de fortalecimiento de capacidades nacionales en países en situaciones post-conflicto en todo el mundo. Hemos apoyado la construcción de capacidades en los sectores de justicia y seguridad, poniendo en práctica programas de formación y de intercambios de experiencias y buenas prácticas. De acuerdo con las prioridades identificadas por los actores nacionales hemos prestado apoyo y asistencia técnica en materia de legislación electoral, de gestión de ingresos públicos, o de mecanismos para la armonización y coordinación de los fondos de cooperación internacional para el desarrollo, sin olvidar el fortalecimiento de la sociedad civil.
Esperamos poder compartir nuestras experiencias y lecciones aprendidas en estos procesos con ocasión de la Reunión de Alto Nivel de la Comisión el próximo mes de junio y, con ello, demostrar nuestro inquebrantable compromiso con la labor de la Comisión.

Muchas gracias.