Intervención del Embajador Representante Permanente de España ante las Naciones Unidas, Excmo. Sr. D. Román Oyarzun

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Intervención del Embajador Representante Permanente de España ante las Naciones Unidas, Excmo. Sr. D. Román Oyarzun

Gracias, Sr. Presidente,

1. Nos gustaría agradecer al Presidente de la Asamblea General y al Secretario General de las Naciones Unidas sus intervenciones de apertura. Agradecemos también las intervenciones del Vicesecretario General de las Naciones Unidas y los demás panelistas. Especialmente, querríamos expresar nuestro reconocimiento a los Asesores Especiales del Secretario General para la Prevención del Genocidio, Sr. Adama Dieng, y la Responsabilidad de Proteger, Sra. Jennifer Welsh, así como a la Oficina para la Prevención del Genocidio y la Responsabilidad de Proteger, por sus continuos esfuerzos para alertar a los Estados miembros de amenazas y riesgos potenciales de crímenes atroces y su trabajo para la preparación de este informe. España participó en el proceso consultivo lanzado por la Oficina, que valoramos especialmente.

2. Mi país se asocia plenamente al discurso pronunciado por la Delegación de la Unión Europea y desea hacer las siguientes aportaciones a título nacional.

3. España respalda firmemente la aplicación plena y efectiva de la Responsabilidad de Proteger (RdP). El Documento Final de la Cumbre Mundial de 2005, aprobado por los Jefes de Estado y de Gobierno de todos los Estados miembros de las Naciones Unidas, estableció nuestra responsabilidad colectiva de alentar y ayudar a los Estados a proteger a su población frente al genocidio, crímenes de guerra, limpieza étnica y crímenes de lesa humanidad, incluyendo la asistencia a los Estados que se encuentren en situaciones de tensión antes de que las crisis y los conflictos estallen.

4. Los crímenes perpetrados en Ruanda y Bosnia Herzegovina, y más recientemente la República Centroafricana, Sudán del Sur e Irak, deben impulsar nuestra firme voluntad de trabajar para evitar que tales crímenes se produzcan y de desarrollar una eficaz estrategia de prevención.

5. Por tanto, damos la bienvenida a este informe, que contiene un útil y valioso análisis de las vías a través de las cuales los actores internacionales pueden alentar y ayudar a los Estados a prevenir eficazmente crímenes atroces, bajo el segundo Pilar de la RdP. Creemos que el enfoque preventivo es una sabia y eficaz inversión a largo plazo, que puede evitar el coste mucho mayor de actuar una vez que las crisis han estallado, así como la devastación que sufren los países donde se producen estos crímenes. Es preciso que la alerta temprana se traduzca en una acción temprana.

6. Consideramos especialmente interesante la diferenciación que establece el informe entre: 1) mecanismos para alentar a los Estados a cumplir con su RdP; 2) vías para apoyar la creación y el fortalecimiento de capacidades que permitan a los Estados ser más resilientes frente al riesgo de crímenes atroces; 3) así como la asistencia directa que complemente las capacidades de protección de los Estados en situaciones de crisis.

7. En primer lugar, los derechos humanos constituyen obligaciones internacionales de un Estado, cuya vulneración concierne a la comunidad internacional en su conjunto. Sobre esta premisa, es importante la referencia a mecanismos mediante los cuales los actores internacionales pueden alentar a un Estado a cumplir su RdP, como los informes de los órganos de los Tratados de Derechos Humanos; las visitas de los depositarios de mandatos de los Procedimientos Especiales; y la Revisión entre Pares en el marco del Examen Periódico Universal, que puede ser especialmente eficaz cuando tiene lugar entre Estados de la misma región. Mediante estos instrumentos, y otros también recogidos en el informe, como la diplomacia preventiva, los buenos oficios y el diálogo político, público o confidencial, la comunidad internacional puede recordar a los Estados sus obligaciones bajo el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, así como los serios riesgos que pueden derivarse del incumplimiento de estas obligaciones, asumidas por el Estado con la comunidad internacional.

8. Consideramos especialmente valioso e interesante el análisis de las vías a través de las cuales la asistencia internacional puede ayudar a los Estados a desarrollar capacidades que les permitan abordar mejor las causas estructurales y los factores de riesgo que pueden derivar en crisis y conflictos, construyendo sociedades resilientes a los crímenes atroces. Los crímenes atroces con frecuencia surgen en escenarios caracterizados por desigualdades económicas y sociales profundamente enraizadas; conflictos en el acceso a los recursos; así como discriminación, marginación y exclusión de determinados grupos. En este contexto, es vital el desarrollo de estructuras sólidas de gobernanza democrática, cohesivas e inclusivas, capaces de gestionar la diversidad de manera constructiva y abordar eficazmente cuestiones de desigualdad, inequidad y discriminación. El Estado de Derecho debe fortalecerse y las instituciones estatales deben ser percibidas por los ciudadanos como legítimas, eficaces y responsables.

9. Los actores internacionales pueden ayudar a los Estados a integrar la RdP en los procesos de fortalecimiento institucional y desarrollo de capacidades, sobre la base de un enfoque humano que aborde cuestiones como el ejercicio pleno de derechos, una participación equitativa en la riqueza y los recursos del país, la reducción de las desigualdades o la atención a grupos vulnerables.

10. La evaluación de los programas apoyados por el Fondo constituido por España en colaboración con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en el sector de Prevención de Conflictos y Consolidación de la Paz, identificó algunas lecciones aprendidas y líneas de actuación que pueden ayudar a crear y consolidar un escenario favorable a la prevención de la violencia. Las acciones dirigidas a fomentar la confianza y los lazos inter-comunales, a través de plataformas de diálogo y cooperación que reúnan a actores locales y nacionales, son especialmente importantes. También lo son las medidas encaminadas a asegurar que todos los ciudadanos, en especial los grupos minoritarios y vulnerables, conozcan y ejerzan sus derechos; así como las medidas en materia de educación y sensibilización dirigidas a aumentar el conocimiento y respeto hacia las diferencias culturales, étnicas o religiosas.

11. Valoramos la referencia al principio de apropiación nacional. La asistencia internacional debe alinearse con las necesidades, prioridades y soluciones identificadas por los actores locales y nacionales, que han de dirigir el proceso. La participación de la sociedad civil, y especialmente de las mujeres, es vital. También nos parece importante la alusión al principio de “no hacer daño”. La asistencia externa debe evitar crear o fortalecer involuntariamente condiciones que favorezcan el conflicto, como desigualdades en la generación y distribución de ingresos, o discriminación y marginación de determinados grupos. Asimismo, la asistencia internacional ha de tener la suficiente flexibilidad para responder y adaptarse rápidamente a la evolución de las circunstancias, y debe estar guiada por un enfoque a largo plazo. Finalmente, nos parece especialmente acertada la reflexión acerca de la necesaria coherencia, coordinación y complementariedad entre los esfuerzos de los diversos actores internacionales.

12. Consideramos útil y valioso el concepto de “inhibidores” específicos que permitan a los Estados mitigar factores potenciales de riesgo y responder a las señales de crisis más tempranas, que pueden derivar en violencia. En este sentido, atribuimos especial importancia al apoyo a los Estados para la reforma del sector de seguridad; el fortalecimiento de las instituciones electorales; el desarrollo de una Justicia independiente, imparcial y accesible; y el desarrollo de instituciones de derechos humanos. Muy especialmente, subrayamos la importancia del desarrollo de capacidades locales en materia de mediación, ámbito en el que España viene desempeñando un papel activo, a través de su respaldo al Grupo de Apoyo a la Mediación del Departamento de Asuntos Políticos de Naciones Unidas y en el marco de la Iniciativa para la Mediación en el Mediterráneo, lanzada por España y Marruecos.

13. Junto a estos esfuerzos, habrá situaciones que requerirán una asistencia internacional directa que complemente las capacidades de los Estados para proteger a su población en situaciones de crisis. En estos casos, además de los esfuerzos de mediación que pueden desarrollar determinados actores internacionales, depositarios de la confianza de las partes en conflicto, cabe destacar la importante labor de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz y las Misiones Políticas Especiales, así como la Comisión de Consolidación de la Paz. Muchos crímenes atroces tienen lugar en el contexto de conflictos armados, que con frecuencia siguen un patrón cíclico. En estos escenarios, los esfuerzos de consolidación de la paz de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz, Misiones Políticas Especiales, y la Comisión de Consolidación de la Paz, pueden contribuir eficazmente a la prevención de crímenes atroces.

Sr. Presidente,

14. En 2015, tendrá lugar el décimo aniversario de la aprobación del Documento Final de la Cumbre Mundial de 2005, que estableció la RdP. Será sin duda una excelente oportunidad para hacer balance de los esfuerzos desarrollados para hacer efectiva la RdP hasta la fecha, así como renovar y profundizar nuestro compromiso colectivo con la RdP de cara a los próximos años. Respaldamos que la Asamblea General se ocupe activamente de esta cuestión.

15. Llamamos a los Estados miembros, organizaciones internacionales y otros actores, a integrar el compromiso con la RdP en todas sus acciones. En este sentido, damos la bienvenida a la iniciativa “Rights Up Front” del Secretario General, que persigue integrar los esfuerzos dirigidos a prevenir las violaciones de los Derechos Humanos, incluidos los crímenes atroces, en el trabajo del Sistema de Naciones Unidas. Animamos a los Estados miembros que todavía no lo hayan hecho a nombrar un Punto Focal Nacional de RdP y unirse a la creciente Red Global de Puntos Focales de RdP. Asimismo, respaldamos la limitación voluntaria del veto en el Consejo de Seguridad ante crímenes atroces. Estaremos presentes en la reunión ministerial de alto nivel sobre esta cuestión que tendrá lugar el próximo día 25, organizada por Francia y México. Esperamos que esta reunión permita un debate sustantivo y constructivo.

16. España seguirá participando activamente en los esfuerzos internacionales dirigidos a alentar y ayudar a los Estados a proteger eficazmente a su población de crímenes atroces.

Muchas gracias, Sr. Presidente.

By | 2017-01-07T16:43:08+00:00 septiembre 8th, 2014|Discursos, España en la ONU|Comentarios desactivados en Intervención del Embajador Representante Permanente de España ante las Naciones Unidas, Excmo. Sr. D. Román Oyarzun

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