Intervenciones del Sr. Julio Herráiz, Embajador de España y Jefe de Delegación ante la Conferencia de Desarme en Ginebra, en el debate temático sobre las Armas Convencionales en la ONU

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Intervenciones del Sr. Julio Herráiz, Embajador de España y Jefe de Delegación ante la Conferencia de Desarme en Ginebra, en el debate temático sobre las Armas Convencionales en la ONU

Intervención del día 22 de octubre:

 

Sr. Presidente,

Quiero en primer lugar señalar que España suscribe plenamente la declaración realizada en nombre de la Unión Europea.

Cada año mueren en el mundo más de medio millón de personas como consecuencia de la violencia con armas de fuego. En este sentido, las armas convencionales, en sus diversas formas, constituyen sin lugar a duda la mayor de las “armas de destrucción masiva” de seres humanos. Estas armas, y especialmente las armas de fuego pequeñas y ligeras constituyen el principal medio de combate en los conflictos actuales. Las consecuencias de su proliferación y tráfico ilícito han trascendido ampliamente el ámbito militar para afectar a la seguridad y estabilidad de los Estados pero, sobre todo, provocar terribles efectos sobre la población civil, causando más victimas anualmente que cualquier otro tipo de arma. Consideramos por ello un deber de la comunidad internacional, y de este foro en particular, prestar una especial atención a esta cuestión con el fin de mitigar y limitar en la medida de lo posible sus consecuencias.

En el último año ha habido varias, importantes y positivas novedades en este ámbito. La adopción del Tratado de Comercio de Armas constituye un hito en el ámbito del control responsable del comercio legal de armamento. Su próxima entrada en vigor el próximo mes de diciembre es una gran noticia que demuestra los frutos que la negociación multilateral puede lograr. Este proceso de entrada en vigor del Tratado que se está desarrollando en la actualidad adquiere una gran importancia por su relevancia a la hora de concretar las características institucionales del régimen del TCA.

España quiere agradecer a México por la organización de la primera ronda de consultas informales, que ha supuesto un gran progreso en la definición de los elementos del proceso hasta la Primera Conferencia de Estados parte. Aguardamos con gran interés la próxima ronda de consultas informales a celebrarse en Berlín el próximo noviembre.

La universalización y la implementación del TCA constituyen dos elementos claves para alcanzar plenamente sus objetivos: evitar que las armas convencionales puedan ser empleadas para poner en riesgo la seguridad, la estabilidad de Estados y regiones, y para violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario. España, colabora de manera decidida en diversas iniciativas de divulgación y apoyo a la implementación del Tratado de Comercio de Armas, tanto a nivel bilateral, como en estrecha colaboración con organizaciones internacionales como la U. E. o UNLIREC

Asimismo, España quiere subrayar la importancia de los diferentes instrumentos existentes como apoyo a la aplicación del Tratado, entre los que cabe destacar el Fondo Fiduciario de NNUU, UNSCAR, para apoyar la cooperación en materia de regulación de armas, así como la implementación del TCA.

En este terreno, no queremos dejar de referirnos a la importancia de la Res. 2117 del Consejo de Seguridad, especialmente centrada en las Armas Pequeñas y Ligeras España comparte con muchos otros Estados el parecer de que la aproximación al control de las armas de fuego debería realizarse simultáneamente en un doble nivel: regular con responsabilidad el comercio legal y combatir el tráfico ilegal.

Por ello España concede gran importancia al desarrollo y la aplicación en su totalidad del Programa de Acción de la ONU para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos. y, por consiguiente, apoyamos aquellos instrumentos generados a partir del Plan de Acción, como es el caso del Instrumento internacional para permitir a los Estados identificar y localizar, de forma oportuna y fidedigna, armas pequeñas y armas ligeras ilícitas (conocido como Instrumento de Marcaje y Trazado).

España se congratula del desarrollo de la Quinto Encuentro Bianual, y del documento adoptado en su marco. Esperamos con especial interés la celebración de la reunión de expertos gubernamentales que tendrá lugar en 2015, una magnífica oportunidad para seguir avanzando en este ámbito.

A su vez, estamos comprometidos con el protocolo contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (mejor conocido como Protocolo sobre Armas de Fuego), como único instrumento jurídicamente vinculante de alcance universal en el ámbito de las armas de fuego.

Quiero resaltar la importancia de una cuestión con frecuencia relegada a segundo término: la necesidad de reforzar el control del comercio de municiones. Esta es una cuestión clave que debería incluirse en el núcleo del Programa de Acción de NNUU. Solo incluyendo un control efectivo sobre las municiones, conseguiremos nuestro objetivo, dado el elevado numero de armas de fuego que ya circulan por todo el mundo.

España impulsa decididamente todas aquellas medidas de fomento de la confianza, transparencia y predictibilidad mutua en materia de armamento convencional acordadas a nivel multilateral, regional o sub-regional. Valoramos muy positivamente la adopción de mecanismos en esa dirección, como el Registro de Armas Convencionales de NN. UU. y del Instrumento de la ONU de información sobre gastos y presupuestos militares, así como de otros de carácter regional.

En los últimos años se han dado pasos importantes en el ámbito del desarme humanitario a través de las Convenciones de Ottawa y de Oslo. España está firmemente comprometida con ambas convenciones, desde la convicción de que deben prevalecer las consideraciones humanitarias que motivaron su adopción sobre las posibles ventajas militares, económicas o, industriales proporcionadas por estas armas.

En el ámbito de las minas antipersonales, procede reconocer los progresos obtenidos en la universalización y desarrollo de la Convención de Ottawa para la Prohibición de su Producción, Uso y Transferencia. La Conferencia de Examen celebrada recientemente en Maputo ha servido para relanzar nuestros esfuerzos. España desea reafirmar su compromiso con el Plan de Acción de Maputo, así como con el objetivo de la universalización de la Convención. Queremos también referirnos a la Conferencia “Puentes entre mundos” celebrada en Medellín el pasado abril, que puso especial énfasis en la siempre delicada e importante cuestión de la asistencia a las víctimas.

España es firmemente contraria al empleo, desarrollo, producción, adquisición y almacenamiento de las municiones de racimo. Consideramos que la Conferencia de Estados Parte recientemente celebrada en San José de Costa Rica ha constituido sin lugar a duda una buena oportunidad, bien aprovechada para avanzar en la consecución de los objetivos de la Convención, entre los que España subraya su universalización.

Conscientes de que queda un largo camino por recorrer, por la propia naturaleza de las armas convencionales, especialmente las armas pequeñas y ligeras, del acceso a las mismas, y de la naturaleza de los conflictos en los que son utilizadas, nos congratulamos de los avances realizados, y que acabo de citar, pero tenemos que hacer un nuevo llamamiento para renovar el impulso político y proseguir en esta tarea, en la que toda la comunidad internacional comparte la responsabilidad.

Muchas gracias, Sr. Presidente.

 

Intervención del día 27 de octubre:

 

Muchas gracias, Sr. Presidente.

España suscribe plenamente la declaración del representante de la Unión Europea.

La utilización y el riesgo de proliferación de Armas de Destrucción Masiva constituyen una amenaza para la paz y la seguridad, frente a lo que la comunidad internacional debe dar una respuesta colectiva. Desgraciadamente los acontecimientos ocurridos durante los últimos tiempos en Siria nos demuestran que prácticas que creíamos ya desterradas todavía pueden acontecer, cuestionando los mismos conceptos de humanidad y civilización que deben regir las relaciones a nivel internacional y también a nivel nacional.

Precisamente estos hechos ponen en evidencia la necesidad de intensificar nuestros esfuerzos en este terreno. Por esa doble naturaleza global y atentatoria contra los derechos humanos más elementales, el papel y el protagonismo de las Naciones Unidas en este terreno adquiere una importancia capital.

En este capítulo quisiera hacer referencia a tres elementos relevantes: la Convención de Prohibición de Armas Químicas, la Convención de Prohibición de Armas Bacteriológicas y Toxínicas, y la Resolución 1540 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La Convención de Prohibición de Armas Químicas, heredera del Protocolo de Ginebra de 1925, es uno de los grandes logros multilaterales en el ámbito del desarme. Se trata del primer tratado que prohíbe una categoría entera de armas y establece un mecanismo de verificación. Goza asimismo de un amplísimo número de Estados Parte que le dota de una clara vocación de universalidad. España hace un llamamiento a aquellos Estados que todavía no han accedido a la Convención a que lo hagan lo antes posible.

España se congratula del éxito de los esfuerzos de toda la comunidad internacional en los positivos avances la eliminación del programa de armas químicas de Siria, como ejemplo de cooperación internacional y quiere reiterar aquí su apoyo a las Naciones Unidas y a la OPAQ para que se lleve a buen término la eliminación de estas armas. No obstante, queremos mostrar nuestra grave preocupación por las conclusiones del segundo informe de la Misión de Investigación de la OPAQ por el presunto empleo de armas químicas en Siria. El informe “confirma concluyentemente” el empleo de “forma sistemática y repetida” de armas químicas en Siria contra la población civil. Mi país lamenta el sufrimiento del pueblo sirio y que la población civil, que es particularmente vulnerable, esté sufriendo estas atrocidades.

El éxito de la aplicación de la resolución 2118 del Consejo de Seguridad de NNUU depende no solamente del éxito del proceso de eliminación del programa de armas químicas de Siria, sino en que se erradiquen definitivamente esas armas y se evite que sean utilizadas contra la población civil. Siendo conscientes de la vulnerabilidad de la situación de seguridad en Siria, y del sufrimiento del pueblo sirio, consideramos que el cumplimiento de la resolución 2118 y la Convención de las Amas Químicas es de la máxima importancia. Nuestro país apoya la decisión del Director General de la OPAQ de continuar la investigación, a la vez que exigimos que los culpables sean debidamente juzgados y respondan de estos crímenes de guerra.

La Convención sobre Armas Bacteriológicas y Toxínicas es el eje de los esfuerzos para erradicar la amenaza de proliferación de un uso ofensivo de agentes patógenos. España considera que la universalización de esta Convención, aún incompleta, y el establecimiento de un sistema efectivo de verificación constituyen dos objetivos claros en el ámbito de la misma.

España otorga gran importancia al cumplimiento y aplicación de la Convención sobre Armas Bacteriológicas y Toxínicas a nivel nacional. La Estrategia de Seguridad Nacional aprobada por el Consejo de Ministros el 30 de junio de 2013 recoge expresamente la necesidad de elaborar un Plan Nacional de Biocustodia para una mejor aplicación de la Resolución 1540 del Consejo de Seguridad de NN.UU., lo que supone un nuevo paso para la aplicación de la Convención a nivel nacional. El Plan Nacional de Biocustodia ha entrado ya en la fase de redacción definitiva, lo que le dará validez legal y hará exigible su cumplimiento.

Por último, es preciso extremar las precauciones con objeto de evitar que las armas de destrucción masiva puedan caer en manos de grupos terroristas. En este ámbito, deseamos recalcar la importancia de que se cumplan las obligaciones y compromisos en virtud de la Resolución 1540, fundamental para el desarrollo de mecanismos eficaces para eliminar y contrarrestar la proliferación entre actores no estatales con fines terroristas de sustancias y tecnologías susceptibles de ser empleadas para fabricar armas de destrucción masiva. Deseamos seguir trabajando de manera activa y desarrollar proyectos de colaboración en los marcos multilateral, regional y bilateral.

Debemos continuar el impulso que en este ámbito han dado iniciativas destacadas como el Partenariado Global contra la proliferación de Armas de Destrucción Masiva donde España ha ingresado durante el último año, así como los diferentes regímenes de control de exportaciones de material de doble uso, como el Régimen de Control de Tecnología de Misiles, el Grupo Australia, y el Grupo de Suministradores Nucleares, entre otras posibles. Asimismo a nivel multilateral cabe subrayar entre las diversas actividades desarrolladas por nuestro país la organización conjuntamente con México de un taller sobre la Res 1540, celebrado con ocasión del 10º aniversario de la Resolución, donde participaron más de diez países de Iberoamérica.

Queremos asimismo subrayar la Iniciativa de los Centros de Excelencia NRBQ de la Unión Europea, donde España participa de manera activa mediante la presentación de diferentes proyectos de cooperación a nivel multilateral. Por último, a nivel bilateral queremos asimismo señalar las diversas actividades desarrolladas por nuestro país, centradas en la cooperación con diferentes países, y enfocadas principalmente en la creación de capacidades para hacer frente a estas amenazas.

Muchas gracias, Sr. Presidente.

 

Intervención del día 28:

 

Sr. Presidente,

Mi Delegación desea realizar una serie de consideraciones en relación con los aspectos de seguridad de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Estas tecnologías y especialmente Internet, están cada vez más presentes en todos los ámbitos de nuestra sociedad. El ciberespacio nos ofrece numerosas oportunidades, contribuye a promover la integración política y social en todo el mundo y está en la base del crecimiento y de la prosperidad de los países. De ellas dependen todos los sectores económicos y servicios básicos, como las finanzas, la sanidad, el transporte, la electricidad o las administraciones públicas.

Sr. Presidente,

Esta dependencia nos hace vulnerables y nos expone a riesgos y amenazas que hasta hace unos años eran inimaginables. La utilización maliciosa del ciberespacio puede poner en riesgo la seguridad de los países, los intereses económicos, los derechos fundamentales como el derecho a la privacidad o a la protección de datos, e incluso la integridad física de las personas.

Por todo ello, la ciberseguridad debe ser una prioridad para los gobiernos y para la sociedad. Estamos convencidos de que los Estados deben asumir la responsabilidad de dotarse de las capacidades y recursos necesarios para gestionar y responder a los ciberataques que se produzcan en la red, en colaboración con sectores clave.

No se trata de controlar o limitar el uso libre de Internet, sino de alcanzar un equilibrio entre seguridad y libertad, es decir de garantizar un ciberespacio libre y seguro, y con ello contribuir a la paz y seguridad internacionales.

Para lograrlo, la cooperación es esencial por la naturaleza misma de los ataques que atraviesan fronteras y en los que pueden estar implicados gobiernos, grupos de crimen organizado, terroristas o delincuentes.

En este sentido, queremos contribuir, con esta intervención, a hacer un llamamiento a los Estados Miembros para promover una mayor cooperación internacional, intercambiando información, nuevas tecnologías y herramientas, facilitando la aplicación de la ley y la persecución de los delitos que se cometen en la red y apoyando la construcción de capacidades de los países que lo necesiten.

También consideramos, y así lo venimos manifestando en reiteradas ocasiones, que es necesario un debate institucional para el establecimiento de estándares globales, identificación de mejores prácticas y una regulación internacional que garantice la paz y la seguridad en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación.

En este sentido, España considera que las Naciones Unidas están llamadas a jugar un papel fundamental en este proceso que contribuya a alcanzar un consenso internacional sobre cuestiones clave como: el acceso universal a las tecnologías de la información y de la comunicación, la seguridad en la red, la protección de la información y el respeto a los derechos humanos en el ciberespacio.

Con este objetivo, España organizó el pasado 21 de marzo de 2014 en Madrid, un Seminario sobre Ciberseguridad, a nivel de Representantes Permanentes, y elaboró un documento con Conclusiones, como contribución al debate sobre estas cuestiones.

España participa en el Grupo de Expertos Gubernamentales (GGE), con un enfoque pragmático, abierto e integrador. España reconoce la importancia de las recomendaciones del Informe del GGE de 2013 , en relación con el establecimiento de medidas de fomento de la confianza, la construcción de capacidades y el reconocimiento de que el derecho internacional , incluido el relativo al uso de la fuerza, el derecho humanitario bélico y la protección de los derechos humanos, es aplicable en el ciberespacio de igual manera que en el mundo físico.

Para esta cuarta convocatoria del GGE y siguiendo el mandato de la AG, el Grupo debe ir más allá y tratar de lograr un consenso sobre medidas concretas de cooperación internacional y sobre cómo aplicar el derecho internacional en el ciberespacio atendiendo a sus particularidades.

Asimismo, España considera que el GGE debe reflexionar también sobre cuál debería ser en el futuro el formato y el proceso más adecuado para abordar todas estas cuestiones de manera que se favorezca una mayor participación y compromiso por parte de los estados miembros.

Para ello, es fundamental que seamos capaces de ofrecer fórmulas que aseguren dicha participación. La organización de debates e intercambio de opiniones sobre Ciberseguridad en Naciones Unidas y la interacción del GGE con el conjunto de estados interesados, son vías, a nuestro parecer, que contribuirían a una mayor concienciación e implicación de los estados miembros.

Sr. Presidente,

La ciberseguridad se ha convertido en una prioridad estratégica para mi país y estamos haciendo esfuerzos para garantizar un entorno seguro para las administraciones públicas, las empresas, la comunidad científica y los ciudadanos.

España cuenta, desde hace unos meses, con una Estrategia de Ciberseguridad Nacional, que establece un enfoque integral de la ciberseguridad, y un sistema de coordinación interna para prevenir, detectar y responder a los ataques y mitigar su impacto.

España cuenta con un modelo que ha sido considerado como buena práctica por algunos países y organismos internacionales, en el que se combina el papel regulador y coordinador del Estado con una estrecha colaboración con el sector privado.

Para concluir, Sr. Presidente, me gustaría expresar nuestra disposición a seguir trabajando en el marco de las Naciones Unidas, en el seno del GGE y con otros países interesados para alcanzar un consenso internacional sobre estas cuestiones y contribuir al refuerzo de las capacidades de los estados miembros.

Muchas gracias, Sr. Presidente.

 

 

2017-01-07T16:43:06+00:00 28/10/2014|Categories: Discursos, España en la ONU|