Intervención del Embajador Representante sobre RPDC

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Intervención del Embajador Representante sobre RPDC

02.02.16

España ha copatrocinado la presente resolución, por tres motivos:

1. En primer lugar, durante los últimos años la República Popular Democrática de Corea ha mostrado en numerosas ocasiones una voluntad inequívoca de desarrollar su programa nuclear y de tecnología de misiles, incumpliendo el régimen internacional de no proliferación y violando repetidas veces las sanciones del Consejo de Seguridad.

El Consejo, como consecuencia inmediata, estaba obligado a reaccionar, porque:

-Los repetidos lanzamientos de misiles y ensayos nucleares no constituyen únicamente un desafío. Suponen el desarrollo práctico por parte de Corea del Norte de una capacidad militar que amenaza de modo muy serio a la paz y la estabilidad en la región y, en última instancia, a todo el planeta.

-El Consejo de Seguridad tiene encomendada por los Estados Miembros de Naciones Unidas una misión clara. Y no se trata sólo de que no debemos consentir que la autoridad del Consejo se vea en entredicho. Nuestra responsabilidad va más allá: tenemos la obligación de exigir a la República Popular Democrática de Corea que cumpla con sus obligaciones, pero también, como Estados Miembros, nosotros tenemos el inexcusable deber de cumplir el mandato del Consejo. Y el mandato es claro: en la resolución 2094 de 2013 (Párrafo operativo 36),  el Consejo “expresa su determinación adoptar medidas adicionales significativas en el caso de que la RPDC realice un nuevo lanzamiento o ensayo nuclear”. Así pues, no teníamos otra elección que cumplir lo establecido y adoptar tales “medidas adicionales significativas”.

2.- En segundo término, en tanto que Presidencia del Comité 1718, España tiene una responsabilidad especial en que las decisiones del Consejo de Seguridad se cumplan con las debida eficacia, transparencia y rigor. Los Estados miembros enfocamos nuestros esfuerzos en ese sentido, pero debemos ser honrados y reconocer que el anterior régimen de sanciones no era lo eficaz que es de desear, en tanto en cuanto no ha sido capaz de evitar que el régimen norcoreano continúe con su programa de desarrollo de armamento.  Creemos que la nueva resolución será una buena herramienta para alcanzar esa eficacia, y por supuesto como Presidencia colaboraremos estrechamente con los demás miembros para garantizar una puesta en práctica de las medidas que garantice el fin último de las mismas: que Corea del Norte se reintegre en el sistema de no proliferación (y vuelva al régimen establecido por el TNP), y garantizar así la paz y la estabilidad en la Península.

3.- Y, como tercer y último punto, pero quizá como idea más importante por cuanto se refiere a una apuesta de futuro, quiero insistir en esa idea: las sanciones no son un objetivo, son un medio para lograr una paz y estabilidad duraderas. No son tampoco, de ninguna manera, un castigo a la población. Las sanciones están concebidas para actuar sobre las élites del régimen, no sobre sus ciudadanos. Tenemos la convicción de que sólo un cambio radical de actitud por parte del Gobierno de Pyongyang puede ofrecer a su pueblo la oportunidad de desarrollar una vida normal y de conocer la prosperidad. Por ello, copatrocinamos esta resolución con la esperanza de que servirá para favorecer ese cambio. Atrevámonos a imaginar ese futuro en paz en que el pueblo norcoreano sea el protagonista de su propio destino y en el cual el cielo no sea el medio en que vuelen los misiles, sino el último límite a sus aspiraciones.-

2017-01-07T17:03:34+00:00 02/03/2016|Categories: Sin categorizar|