Palabras de Su Majestad el Rey en la Cumbre de Líderes sobre Refugiados

 

Nueva York, 20 de septiembre de 2016

 

Es un gran privilegio dirigirme a ustedes en nombre de España en esta Cumbre sobre la crisis de los refugiados. Y felicito muy calurosamente a los organizadores por la convocatoria de un encuentro en verdad muy oportuno.

 

Por su situación geográfica y experiencia histórica, España es tierra de tránsito y de acogida. El pueblo español se ha mostrado siempre solidario con quienes se ven obligados a dejar su patria huyendo de la violencia o la persecución. Los españoles estamos firmemente comprometidos con los valores universales del Derecho Internacional Humanitario y con la protección internacional de los refugiados, así como con los principios democráticos que informan nuestra convivencia.

 

Ante la crisis que nos preocupa, el centro de nuestra respuesta deben ser las personas. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para proteger especialmente a los menores no acompañados, a las personas más vulnerables. Debemos garantizar el respeto de los derechos humanos de todos y examinar las solicitudes de asilo de acuerdo con las normas y garantías del Derecho Internacional.

 

Como ya es conocido, España junto con el resto de los estados Miembros de la Unión Europea puso en marcha el año pasado un ambicioso programa de reubicación y reasentamiento para dar respuesta a la cuestión de los refugiados.

 

España ha aceptado el compromiso de acoger a casi 16.000 refugiados en un plazo de dos años para intentar paliar la crisis humanitaria desencadenada en el año 2015. Nuestro compromiso es igualmente visible en lo que se refiere a reasentamientos, y puedo asegurarles que mi país seguirá dando prueba de solidaridad y generosidad en los años venideros.

 

Hemos hecho un gran esfuerzo en el curso de los últimos años para incrementar sus aportaciones en los programas nacionales de acogida e integración. Asimismo, hemos incrementado nuestras contribuciones a las agencias de Naciones Unidas como el Programa Mundial de Alimentos y ACNUR, participando activamente en citas como la Conferencia de Donantes celebrada en Londres de este año. Hemos multiplicado nuestro esfuerzo financiero en los fondos de ayuda y de emergencia puestos en marcha por el conjunto de la Unión Europea, ya sea en Siria, Turquía, Jordania o Líbano.

 

 

 

 

 

 

 

Sr. Presidente,

 

Las líneas de actuación que acabo de señalar son de cumplimiento necesario. Sin embargo, se trata de remedios paliativos, a todas luces insuficientes, mientras no seamos capaces de atajar las causas de los movimientos masivos de personas en busca de refugio.

 

Resulta impostergable poner fin a los conflictos que asolan muchos países en África y Oriente Medio. Debemos combatir con determinación el azote del terrorismo que está en el origen de desplazamientos forzosos en extensas zonas de África, Asia y Oriente Medio. La paz es condición indispensable para detener los flujos masivos de refugiados y facilitar el retorno a sus hogares. Siria, Sudán del Sur o Mali, por citar sólo tres casos, llevan mucho tiempo soportando las consecuencias de unos conflictos que ponen en entredicho el primer propósito de las Naciones Unidas preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra.

 

La participación en esta Cumbre es un testimonio visible de nuestra voluntad de redoblar nuestros compromisos con los refugiados. Creo que todos somos conscientes de que se puede -y se debe- hacer más.

 

Por eso hemos acudido a esta cita. Por eso, puedo asegurarles que España hará cuanto esté en su mano para estar a la altura de un reto que debemos afrontar juntos con inteligencia y generosidad.

 

Muchas gracias.