INTERVENCIÓN DEL SECRETARIO DE ESTADO DE ASUNTOS EXTERIORES, D.IGNACIO YBAÑEZ EN EL DEBATE ABIERTO “OPERACIONES DE PAZ EN ENTORNOS ASIMETRICOS”

(NUEVA YORK, 7 DE NOVIEMBRE DE 2016)

 

Deseo comenzar por agradecer al Presidente del Consejo de Seguridad en este mes, el Sr. Sr. Mankeur Ndiaye, Ministro de Asuntos Exteriores de Senegal,  que haya organizado este debate abierto. que permite al Consejo abordar el complejo tema de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz en entornos asimétricos.

Quiero asimismo reiterar la firme condena de España al ataque terrorista perpetrado ayer contra una columna de la MINUSMA cerca de la localidad de Duentza, y también al ataque ocurrido el 4 de noviembre en el Norte de Malí, y   expresar nuestras sentidas condolencias a los familiares de las víctimas, así como a los Gobiernos de Mali, Togo y Francia, y a las Naciones Unidas.

España se asocia plenamente a la intervención que va a pronunciar  la Delegación de la Unión Europea, y desea hacer las siguientes aportaciones a título nacional.

Las Operaciones de Mantenimiento de la Paz son un instrumento crucial en el logro de la paz y seguridad internacional y demuestran cada día su valor. Los últimos años hemos asistido a importantes cambios en la situación de seguridad global que ha obligado a todos a un ejercicio de adaptación. Las  Operaciones de Mantenimiento de la Paz no han sido ajenas a estos cambios, y valoramos positivamente los avances realizados en la implementación de las recomendaciones para la reforma de las Pperaciones de Paz. Sin embargo, la creciente complejidad de sus funciones y de los entornos de seguridad en que se despliegan las nuevas Misiones nos obligan a profundizar en una reflexión colectiva sobre su adecuación para actuar eficazmente en los nuevos contextos.

Estamos de acuerdo con la recomendación del Panel Independiente de Alto Nivel sobre las Operaciones de Paz (HIPPO por sus siglas en inglés) que afirma que las OMP no son el instrumento adecuado para realizar operaciones militares contra-terroristas. Al mismo tiempo, muchas operaciones de mantenimiento de la paz se despliegan hoy en entornos operativos, en donde además de la complejidad de los procesos políticos, existe una importante incidencia de las amenazas asimétricas y prevalencia de terrorismo.  Son problemas específicos que no pueden ser ignorados y  responsabilidad de todos resolverlos con el fin de asegurar la protección de los contingentes y hacer posible un desarrollo eficaz de su mandato.

Para ello, hemos de empezar dotando a las operaciones de paz de las capacidades específicas necesarias.

La experiencia reciente nos demuestra el valor imprescindible que tienen las capacidades de inteligencia y movilidad adaptadas a estos contextos  y los medios y tecnologías aplicados a la protección de los contingentes. Nos permiten  un mejor conocimiento, anticipar las amenazas y maximizar el impacto de su labor. Hay que destacar, en ese sentido, el fundamental papel que ha jugado en el buen funcionamiento de la MINUSMA la ASIFU, la Unidad de Inteligencia de la Misión.

De la misma manera, un entrenamiento específico es fundamental. España ha ofrecido de forma puntual y previa solicitud entrenamiento e instrucción en el ámbito de protección contra explosivos y artefactos improvisados, del que se han beneficiado los Ejércitos de numerosos países, como el Líbano, Afganistán, Colombia o Perú.

Necesarios son también un mandato y unas reglas de enfrentamiento claras y precisas.

Apoyamos los esfuerzos de la secretaría por modernizar, agilizar y flexibilizar los procedimientos de licitación y de generación de fuerzas. Este es un cuello de botella  que debe ser resuelto con urgencia. Los procedimientos existentes se ajustan a un modelo de OMP estática y difícilmente se aplican en escenarios altamente volátiles, por lo que valoramos positivamente las nuevas iniciativas de la Secretaría. De la misma manera, hay que avanzar en la gestión descentralizada, delegando mayor autoridad en los jefes de las misiones y otorgándoles mayor autonomía.

Como hemos insistido en ocasiones anteriores, la Protección de Civiles es una tarea esencial y compleja cuya puesta en práctica con éxito es fundamental para la credibilidad de las propias operaciones y de la comunidad internacional.

La atención debe centrarse en lograr una implementación eficaz de los mandatos de protección de civiles (PoC) sobre el terreno que se hace particularmente difícil en los casos de los nuevos entornos de seguridad.  El uso de la fuerza en defensa propia y en defensa del mandato puede exigir en estos contextos un mandato robusto para lograr la protección real de los civiles, incluyendo en ocasiones una actitud proactiva y no meramente reactiva ante casos de riesgo grave e inminente. La autonomía del Consejo de Seguridad para incluir las medidas necesarias en los mandatos que operan en entornos asimétricos, en casos excepcionales y siempre de acuerdo con los principios de la Carta de NNUU y los principios del Mantenimiento de la Paz debe ser respetada. La formación de los contingentes en las labores de protección de civiles es también crucial y un área en la que deberemos continuar  insistiendo. Es preciso también profundizar en los mecanismos de valoración adecuados del desempeño de estas tareas.

Todo ello requiere un diálogo sustantivo y fluido con los Países Contribuyentes de Tropas. Favorecer ese diálogo fue uno de nuestros compromisos de campaña cuando entramos en este Consejo de Seguridad en enero de 2015, y esa ha sido una de las prioridades con que sin duda hemos trabajado a lo largo de este periodo.

El desarrollo de las capacidades locales para la lucha contra la amenaza terrorista, la prevención de la radicalización o la desmovilización de combatientes es un elemento clave.  La Policía de NNUU podría contribuir al apoyo de la creación de capacidades en los Cuerpos Policiales del Estado receptor para que operen con la mayor eficacia y seguridad posible en entornos donde existen amenazas de tipo asimétrico, y también para el desarrollo de capacidades de investigación, como las forenses.

A la hora de abordar las amenazas asimétricas no podemos limitarnos a un enfoque meramente securitario sino que es necesario un enfoque integral que supera el ámbito de las OMP pero que no debe ser ajeno a las mismas. Por una parte, las soluciones políticas son un eje central de las Operaciones de Paz. Asimismo las OMP pueden ejercer sus capacidades de mediación y prevención de conflictos coadyuvando también en la lucha contra la radicalización y el extremismo violento que pueden desembocar en el terrorismo. Para ello, se ha de insistir en la necesidad de potenciar las capacidades de interacción del personal de las misiones con las comunidades locales y actores locales. Creo que los Cuerpos Policiales sometidos a disciplina militar, como la Guardia Civil española, tienen en ese sentido un papel muy útil que jugar; el reciente despliegue de la Guardia Civil, en el marco de las Misiones europeas en la República Centroafricana, ha sido una experiencia que se ha saldado de forma muy positiva y que se ha beneficiado de esa  capacidad de la policía de proximidad para acercarse a la población local.

Y no hay que olvidar que la implementación de la agenda de Mujer, Paz y Seguridad en este ámbito es también crucial, teniendo en cuenta el papel positivo que las mujeres y las organizaciones de mujeres pueden desarrollar en el combate contra el extremismo violento.

Asimismo,  convendría potenciar la coordinación de las acciones que en estos ámbitos, incluidos los programas para prevenir el extremismo violento, llevan a cabo los distintos actores del sistema de Naciones Unidas en un mismo escenario, lo cual permitiría reforzar la planificación de las misiones.

En este contexto, contando con las ideas que acabo de exponer, esperamos el desarrollo del Plan de Acción del Secretario General sobre Prevención del Extremismo Violento, que prevé integrar la Prevención del Extremismo Violento en las actividades relevantes de las OMP de acuerdo con sus mandatos.

Señor Presidente, y termino con esto: como decía al principio, estamos de acuerdo en que las Operaciones de Mantenimiento de la Paz no son un instrumento idóneo para las operaciones militares contra-terroristas. Pero es claro, como creo que este Debate mostrará, que tienen un papel muy importante que jugar para acabar con esa lacra que es el terrorismo. En ese esfuerzo común, puedo asegurarles que la Comunidad Internacional siempre podrá contar con la colaboración activa y el firme compromiso de España.