Discurso de España en Representación de los Países Hispanohablantes sobre multilinguismo(Tema 32) Nueva York , 21 de Diciembre de 2001
Viernes 18 de Enero de 2002
Sr. Presidente,
Tengo el honor de hablar en nombre de los países hispanoparlantes miembros de
la ONU.
Sr. Presidente
La Carta de Naciones Unidas está escrita y depositada legalmente en los
archivos del Gobierno de Estados Unidos en seis idiomas , uno de ellos es el
español. La legalidad internacional es multilingüe. Los reglamentos de la
Asamblea General, el Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social de
Naciones Unidas establecen que “el árabe, el chino, el español, el francés, el
inglés y el ruso son a la vez los idiomas oficiales y los idiomas de trabajo de
la Asamblea General, sus comisiones y sus subcomisiones”,así como también del
Consejo de Seguridad . No es este un régimen lingüístico discriminatorio sino
pragmático, sería imposible haber elegido todas las lenguas del mundo, e
integrador, ya que los idiomas elegidos como oficiales eran y continúan siendo
los que cuentan con un mayor número de hablantes.
La razón de ser y la credibilidad de Naciones Unidas está en su diversidad y
universalidad. El multilingüismo forma parte de su proyecto fundador y por ello
celebramos que ahora se haya designado un coordinador de estas
cuestiones,otorgándole así la importancia que tiene. Al elegir los seis idiomas
oficiales de nuestra Organización sus fundadores fueron guiados, sin duda, por
ese espíritu integrador y universal, de forma que no se puede entender el uso de
estos idiomas oficiales, elegidos en función precisamente de su amplia
proyección en el mundo, como un elemento de discriminación o restrictivo
respecto a ningún país miembro sino como un elemento de integración y de
universalidad. En este sentido está claro que el uso de un solo idioma sería más
discriminatorio que el uso de seis idiomas que cubren gran parte de la geografía
de nuestro mundo.
El español, por ejemplo,es hablado en todo el mundo por alrededor de 400
millones de personas, conjunto que, de acuerdo con las previsiones demográficas,
se elevaría a 550 millones en el año 2050.
Sr. Presidente
La presencia masiva en la práctica de un solo idioma está suponiendo que no
solo el español sino los otros idiomas oficiales caigan en desuso. La realidad
es que, por ejemplo en la información pública de la ONU y especialmente en su
sitio de Internet se está produciendo una abrumadora diferencia entre los
contenidos en inglés y en otros idiomas oficiales .Solo un décimo de la
población mundial habla inglés, pero actualmente el 80% del contenido de la red
está en este idioma. Naciones Unidas es una organización que debería esforzarse
por tener una distribución más equitativa en el manejo dela información, que
refleje la diversidad del mundo que se encuentra allí representado.
Nos preocupa que a principios del Siglo XXI se esté dando esta tendencia a la
utilización de un solo idioma en el trabajo de Naciones Unidas, una organización
de alcance global, que quiere conectar con los pueblos y las sociedades civiles
.Nuestra posición en este tema es muy clara. No puede haber multilingüismo si
los funcionarios del Sistema de Naciones Unidas son monolingües. Por ello ,al
tiempo que agradecemos al Secretario General las medidas adoptadas para
incrementar e incentivar el aprendizaje y la enseñanza de idiomas entre los
funcionarios de la ONU, queremos manifestar nuestra preocupación por el hecho de
que, como se reconoce en el informe del Secretario General sobre
multinlingüismo, no exista en la actualidad ninguna exigencia legal para que el
personal de la ONU hable además de un idioma de trabajo al menos otro idioma
oficial de la organización.
Sr. Presidente,
En 1995, en su 50 Asamblea General ,la ONU expresó su deseo de que “las
personas reclutadas por la Organización deberían tener conocimiento y uso de al
menos uno de los seis idiomas oficiales de la Organización además de un idioma
de trabajo de la Secretaría”. Seis años después creemos que ya es hora de tomar
medidas practicas para convertir este deseo en una realidad.
En conclusión ,mi delegación y y los países a los que representa son de la
opinión de que no son los pueblos los que tienen que aprender el idioma único de
la ONU o de cualquier otra institución global sino, muy al contrario, que son
las instituciones que gobiernan y dirigen la globalización las que tienen que
aprender el idioma de los pueblos. Y en este sentido creemos en la conveniencia
de alcanzar un consenso sobre este tema. Por ello, mostramos nuestra conformidad
en aplazar la votación con objeto de llegar a un acuerdo generalizado sobre este
asunto.
Muchas gracias.



