Lunes 29 de Noviembre de 2004
España ha concurrido con su voto a la aprobación de la resolución 1576 (2004) para la prórroga del mandato de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH).
Sin embargo, quisiera hacer algunas observaciones, porque consideramos que esta decisión que acabamos de tomar no debería ser considerada como un mero trámite. Creemos que la operación de las Naciones Unidas en Haití tiene una especial importancia, justamente por los reveses anteriores que ha sufrido la comunidad internacional en ese país, que hacen que en esta ocasión debamos plantearnos esta operación como una operación amplia y de largo aliento hasta estar seguros de que se cubran los objetivos previstos de devolver al pueblo haitiano la posibilidad de gobernarse a sí mismo en condiciones de libertad, de democracia y de mejora de las condiciones económicas y sociales del país.
Los problemas con que se enfrenta la comunidad internacional en Haití son de tal gravedad que no basta con resolver la crisis inmediata de seguridad por la que atraviesa el país ni tampoco con la toma de medidas a corto plazo. Es necesario insistir en un planteamiento global que abarque tanto la situación política, la de seguridad, los derechos humanos y el desarrollo económico como parte de un todo.
Asimismo, si bien la perspectiva de elecciones libres constituye en sí misma un notable logro, resulta imprescindible iniciar un proceso de diálogo nacional e incluyente que permita hacer partícipes a todos los sectores sociales y políticos. La historia de Haití nos ha enseñado que poner parches sirve de muy poco. Debemos aprender de los errores cometidos en el pasado y, por ello, hay que concebir la acción de la comunidad internacional en Haití con una visión de largo plazo.
Sra. Presidenta:
Por todo ello, nos congratulamos de que en la resolución que acabamos de aprobar haya elementos suficientes en el plano político y en el plano económico y social para ayudar a impulsar toda esa labor. Solamente nos queda lamentar que no se haya podido llegar a respaldar la recomendación del Secretario General y del Representante Especial en el sentido de que se produjera ahora una prórroga del mandato un período más largo de lo habitual, un período de un año y medio, a fin de, precisamente, poder programar a largo plazo.
Si hemos concurrido en el consenso al que se ha llegado, es porque en la resolución 1576 (2004), que acabamos de aprobar, se establece un mandato por seis meses más, pero, se añade inmediatamente, con la intención del Consejo de Seguridad de que se proceda a sucesivas renovaciones por nuevos plazos. Así esperamos que ocurra, porque ello es precisamente lo que permitirá que la comunidad internacional pueda, esta vez sí, cumplir a cabalidad sus compromisos con el pueblo de Haití.
Misión de España en la ONU
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