España defiende la doctrina de la ONU sobre Gibraltar
Nueva York, 9 de octubre de 2009
Sr. Presidente,
En primer lugar, quisiera felicitarle por su elección como Presidente de esta importante Comisión, felicitación que deseo hacer extensiva a los distinguidos miembros de la Mesa. Le aseguro, Sr. Presidente, que puede contar con la plena colaboración de la Delegación española para el buen desarrollo de las labores de esta Comisión.
Los miembros de esta Comisión Política Especial y de Descolonización conocen bien la importancia prioritaria que la cuestión de Gibraltar reviste para el Gobierno español.
La doctrina de la Asamblea General de las Naciones Unidas, manifestada reiteradamente en sus decisiones y resoluciones, reconoce que la situación colonial en Gibraltar es contraria a la Carta de las Naciones Unidas, pues con dicha situación colonial se menoscaba la unidad y la integridad territorial de España.
Como bien conocen los miembros de esta Comisión, el principio de autodeterminación no resulta aplicable a la descolonización de Gibraltar. El principio de autodeterminación se aplica a la descolonización de los pueblos colonizados. Los actuales habitantes de Gibraltar no constituyen un pueblo colonizado, sino que fueron utilizados para desposeer a los españoles autóctonos del territorio que habitaban. La doctrina de las Naciones Unidas sobre la descolonización de los territorios no autónomos consagra plenamente la defensa de los derechos de sus habitantes autóctonos frente a los intereses de los pueblos colonizadores.
Además, en el caso de Gibraltar se superponen dos controversias: la primera, de soberanía, se refiere al territorio cedido por el Tratado de Utrecht cuya soberanía debe volver a España como consecuencia de la aplicación de la doctrina de las Naciones Unidas sobre descolonización. La segunda controversia se refiere a los límites del territorio, toda vez que una parte del mismo fue ocupado por el Reino Unido sin base legítima alguna. Sobre este territorio del Istmo debe España recuperar plenamente la jurisdicción que en la actualidad ejerce ilegalmente el Reino Unido.
Aunque en alguna ocasión se ha pretendido, de manera artificial, convencer a este Comité de que la descolonización y la disputa de soberanía eran dos cuestiones que deberían examinarse separadamente, la doctrina consolidada de Naciones Unidas las considera inseparables en el caso de Gibraltar, ya que las dos controversias señaladas, que vulneran la integridad territorial de España, constituyen una palmaria contravención de dicha doctrina.
Sr. Presidente,
El mandato de Naciones Unidas respecto a Gibraltar ha sido claro desde 1964, con resoluciones y decisiones que instan reiteradamente a la negociación bilateral entre Reino Unido y España para encontrar una solución negociada que tenga en cuenta los intereses de los habitantes de la colonia. Siguiendo este mandato, un año más, el Gobierno español quiere expresar el firme deseo de retomar las conversaciones directas con el Reino Unido con ese objetivo.
Los miembros de esta Comisión estarán de acuerdo en que no es posible admitir las pretensiones del Reino Unido y del Gobierno local de Gibraltar de que el nuevo Decreto Constitucional otorgado a Gibraltar, o su votación en un referéndum entre cuyos participantes se incluyeron ciudadanos británicos residentes en el Peñón, puedan aducirse para evitar el cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas. Del mismo modo, no son admisibles las manifestaciones que pretenden que se excluya a Gibraltar de la lista de territorios no autónomos sin seguir el procedimiento y las normas básicas establecidos por las Naciones Unidas.
Tampoco puede admitirse la pretensión de que el compromiso del Reino Unido con la población de Gibraltar de no llegar a acuerdos o entendimientos sobre soberanía en contra de los deseos de los habitantes de Gibraltar, recogido en el citado Decreto Constitucional, pueda servir como justificación para no retomar las negociaciones de soberanía con España, interrumpidas desde 2002. Y, por supuesto, en ningún caso se pueden aceptar afirmaciones que definen la doctrina de Naciones Unidas como anacrónica y sus criterios como desfasados e irreales. Tampoco podemos prestar atención a los intentos de obviar el principio de integridad territorial, que es uno de los principios fundamentales del Derecho Internacional, aplicable igualmente en los procesos de descolonización.
Sr. Presidente,
El Gobierno español seguirá trabajando al mismo tiempo con plena dedicación en el Foro de Diálogo sobre Gibraltar con el fin de resolver cuestiones de cooperación local en aras del bienestar social y el desarrollo económico de los habitantes de la región del Campo de Gibraltar y de Gibraltar. En este ámbito, durante la última reunión ministerial del Foro, celebrada el pasado mes de julio en Gibraltar, con asistencia del Ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, se estableció un marco para seguir avanzando en seis nuevas áreas de cooperación cuyas iniciativas, junto con las abordadas en la primera fase del Foro, han de repercutir en el bienestar y la mejora de las condiciones de vida de los habitantes de Gibraltar y del Campo de Gibraltar.
Muchas gracias.



