La Unión Europea aboga por una mayor protección social durante la crisis económica global
Nueva York, Miércoles 3 de Febrero de 2010
48º PERIODO DE SESIONES DE LA COMISIÓN DE DESARROLLO SOCIAL
TEMA 3
MESA REDONDA DE ALTO NIVEL EN CONMEMORACIÓN DEL 15º ANIVERSARIO DE LA CUMBRE MUNDIAL SOBRE DESARROLLO SOCIAL
DECLARACIÓN DE DÑA. TRINIDAD JIMÉNEZ GARCÍA-HERRERA,
MINISTRA DE SANIDAD Y POLÍTICA SOCIAL
(COTEJAR CON VERSION DEFINITVA)
Sr. Presidente:
En primer lugar, me gustaría expresar el agradecimiento de la Unión Europea a usted y a la Secretaría de Naciones Unidas por habernos reunido hoy aquí para conmemorar el 15 aniversario de la Cumbre mundial de desarrollo social, celebrada en Copenhague en 1995.
Creemos que el diálogo entre Estados miembros en esta Comisión es esencial para el avance y puesta en práctica de los tres objetivos básicos identificados en el Plan de Acción: reducción de la pobreza, promoción del empleo e integración social, tres objetivos que resultan hoy en día más relevantes que nunca. Aunque las políticas adoptadas para conseguir estos objetivos son distintas en los diferentes países, todas ellas son cruciales y deben ponerse en práctica tanto en países en desarrollo como desarrollados.
En este sentido, los Estados miembros de la Unión Europea han desarrollado un marco de políticas sociales basado en el Programa de Acción de Copenhague, así como nuevas iniciativas adoptadas en Ginebra en el año 2000, durante la sesión especial de la Asamblea General sobre seguimiento de la Cumbre mundial para el Desarrollo Social con objeto de lograr el desarrollo social para todas las personas en un mundo globalizado, especialmente en lo referente a la lucha contra la pobreza y la exclusión social, la creación de empleo y el trabajo decente, la integración social, la no discriminación y la igualdad de género.
La conmemoración del 15 aniversario de la Cumbre nos permite, por un lado, hacer acopio de lo que se ha hecho hasta ahora y evaluar lo que queda por delante. Por otro lado, nos permite renovar nuestro compromiso con el cumplimiento de los objetivos de Copenhague, como parte esencial de los valores compartidos que son el fundamento de la Unión Europea, tal y como aparece recogido en la Carta europea de Derechos fundamentales y en el Tratado de Lisboa, que reafirman los valores de la dignidad humana, libertad, igualdad y solidaridad.
Desde la Cumbre de Copenhague, la Unión Europea ha puesto en práctica varias estrategias para hacer frente a los problemas relacionados con el desempleo, la pobreza y la exclusión social. Algunos de los hitos de estas estrategias han sido:
- La Estrategia de empleo, lanzada en 1997 con objeto de promover una mano de obra altamente cualificada y adaptable, así como mercados de trabajo mejor adaptados a los cambios económicos derivados de la globalización.
- La Estrategia de Lisboa adoptada en el 2000 tenía un objetivo más ambicioso: hacer de la Unión Europea la economía mundial más competitiva y dinámica basada en el conocimiento y en el crecimiento económico sostenible, una economía capaz de crear más empleo de calidad y mayor cohesión social y respeto por el medio ambiente.
- La Estrategia de inclusión social, que estableció seis prioridades estratégicas para hacer frente a la marginalización de los más vulnerables. Las prioridades se articulaban en torno al acceso a los mercados, protección social adecuada y sostenible, acceso a una vivienda decente, asistencia sanitaria de calidad y oportunidades de aprendizaje para prevenir el abandono escolar, todo ello dirigido a los grupos más vulnerables, incluyendo inmigrantes y minorías.
La puesta en práctica de todas estas políticas se ha traducido en avances considerables, incluyendo la creación de más de 6 millones de empleos entre 1999 y 2005; sistemas de pensiones sostenibles en diversos países para hacer frente a poblaciones en proceso de envejecimiento; y, como parte de la Agenda Social europea 2000-2005, el establecimiento de objetivos comunes para combatir la pobreza y la exclusión social que se han materializado en diferentes Planes de acción nacionales.
Antes del comienzo de la crisis económica actual, la Unión Europa había alcanzado tasas de crecimiento del PIB cercanas al 3%(2,8% en 2007) y un aumento significativo de las tasas de empleo (66,3% de la población con edad inferior a los 65 años en 2008). Estas condiciones favorables han permitido a los Estados miembros de la UE aumentar sus presupuestos para políticas sociales, y de esta forma mejorar las condiciones de vida de muchos ciudadanos. Sin embargo, los beneficios de estas políticas no siempre llegan a los más vulnerables y a menudo no se han traducido en una mejora de la cohesión social global. Así, las tasas de pobreza relativa se han mantenido en la Unión Europea, de forma que el 8% de los ciudadanos europeos vivían en situación de pobreza a pesar de tener un empleo en 2007, y el porcentaje de hogares donde ninguno de sus integrantes tenía empleo había disminuido sólo de forma marginal en esa fecha.
El diseño de la Nueva Agenda social en el marco de la Estrategia Europea 2020 se ha basado en todas las experiencias anteriores, y será el documento clave para las políticas económicas, sociales y medioambientales de la Unión Europea.
Sin perder de vista los retos estructurales a largo plazo, el impacto de la crisis económica y financiera en años recientes ha puesto de manifiesto la necesidad de adaptar las políticas a la nueva situación de contracción económica donde la tasa de desempleo se elevará a dígitos de dos cifras, niveles desconocidos desde la última década.
Si bien es cierto que la intervención pública concertada con objeto de salvar el sistema financiero, mitigar el impacto negativo de la crisis en la protección social, estimular la demanda y restaurara la confianza, ha ayudado a prevenir el colapso de nuestras economías, nuestra capacidad de hacer frente a los retos que tenemos por delante se ha visto debilitado y debemos diseñar de nuevo nuestra estrategia en condiciones muy diferentes de las que prevalecían en el año 2000 o en el 2005.
Sr. Presidente,
Finalmente, la Unión Europea reitera su compromiso de ayudar a los países en desarrollo a conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La Unión Europea en su conjunto es el mayor donante de ayuda oficial al desarrollo y uno de los grandes socios comerciales a escala mundial. Basándose en su experiencia de integración económica, la Unión Europea puede desempeñar un papel específico para ayudar a los países pobres, especialmente en África sub-sahariana, a reducir las barreras internas al comercio y corregir los fallos del mercado.
En el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, nuestro objetivo principal en cooperación al desarrollo es la reducción de la pobreza y, de hecho, la mayoría de los países que han alcanzado el objetivo del 0,7% del PIB para ayuda oficial al desarrollo pertenecen a la Unión Europea. Sin embargo, debemos asegurar que en el futuro seguiremos teniendo la capacidad para hacer frente al volumen de ayuda prometidos y a una mayor eficiencia en la ayuda oficial al desarrollo. Esto es especialmente importante en el contexto de la actual crisis económica.
Cuando la economía global entra en crisis, los más pobres (hombres, mujeres, niños y niñas) necesitan protección para hacer frente a las fluctuaciones de ingresos, subida de los precios de los alimentos y la gasolina o los efectos emergentes del cambio climático. La protección social o, de forma más general, la protección del progreso alcanzado en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en una situación de riesgo e incertidumbre deben formar parte de la agenda de todos los Estados. Éste fue el punto de partida para la adopción de las Conclusiones del Consejo europeo de mayo pasado sobre apoyo de la Unión Europea a los Estados en desarrollo para hacer frente a la crisis económica y financiera.
Sr. Presidente,
Finalmente nos gustaría hacer algunas preguntas al panel:
- Con objeto de poner en práctica y dar seguimiento a los compromisos adquiridos en Copenhague hace 15 años, y la necesidad de lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio en 2015, ¿cómo podemos crear una economía de mercado social sostenible donde se asegure la conexión entre las políticas sociales, económicas y de medioambiente?
- En el marco de la futura Cumbre de revisión de los Objetivos de Desarrollo del Milenio del próximo mes de septiembre, ¿cuáles deben ser las prioridades en las áreas relacionadas directamente con el desarrollo social?, ¿qué medidas concretas se pueden tomar para acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en especial los relativos a la igualdad de género, particularmente la salud materna e infantil?
- ¿Qué lecciones podemos aprender de la crisis actual? ¿Cómo podemos utilizar las lecciones aprendidas para mejorar las políticas de prevención, sobre todo en lo referente a los más vulnerables? ¿Qué medidas específicas se pueden tomar para poner en práctica una base de protección social para todas las personas?
- Por último, ¿qué mecanismos podemos adoptar para asegurar que grupos sociales como las personas con discapacidad, los jóvenes y las personas mayores se ven incluidas en la agenda mundial para lograr los objetivos de Copenhague?
Muchas gracias, Sr. Presidente.



