Debate sobre las consecuencias sociales de la crisis financiera y económica
Nueva York, Lunes 8 de Febrero de 2010
48º Periodo de Sesiones de la Comisión de Desarrollo Social
Tema 3 c)
Tema emergente: Respuestas normativas en relación con el empleo y las consecuencias sociales de la crisis financiera y económica, incluida su dimensión de género
Declaración de
D. Francisco Moza Zapatero
Secretario General de Política Social y Consumo
(Cotejar con intervención definitiva)
Gracias, Sr. Presidente.
Tengo el honor de hablar en nombre de la Unión Europea y sus Estados Miembros.
La reciente crisis económica ha puesto de manifiesto el carácter global de la economía mundial y la interdependencia económica. La crisis ha sido el detonante para dar un nuevo impulso el diálogo con objeto de fortalecer el empleo y la dimensión social de la globalización a escala internacional.
En este contexto, la Unión Europea acoge con satisfacción los resultados de la Cumbre del G20 en Pittsburg, que supuso el lanzamiento de un marco para un crecimiento económico fuerte y sostenible, y situó la calidad del trabajo en el centro de la recuperación económica. La UE espera que esta discusión continúe en el marco de la reunión de Ministros de Trabajo y Empleo del G20 el próximo mes de abril.
La UE valora la importante contribución de la OIT al debate sobre cuestiones globales relativas al empleo. La UE acoge con satisfacción los principios del Pacto Global para el Empleo. Este Pacto es una muestra de la determinación de la comunidad internacional para poner en práctica la Agenda sobre Trabajo Decente y utilizar sus cuatro componentes: empleo, protección social, diálogo social y derechos en el trabajo. El Pacto destaca que el trabajo decente contribuye a mitigar las consecuencias de la crisis y prepara el camino para una recuperación rápida y sostenible. En este contexto, las principales normas sobre el trabajo reconocidas internacionalmente son vitales y su puesta en práctica, crucial. La base de protección social que promueve la OIT, con el apoyo de la Junta Ejecutiva de Coordinación de Naciones Unidas, es también un instrumento útil en la recuperación global de la crisis.
La UE agradece a la Comisión de Desarrollo Social que haya acogido este importante debate en el seno de las Naciones Unidas, tras el debate emergente en la sesión previa de la Comisión. El impacto de la crisis económica sobre el empleo y la situación social tiene manifestaciones distintas en los diferentes países, pero podemos aprender mucho los unos de los otros sobre la forma de hacer frente a las consecuencias sociales y los efectos de la crisis sobre el empleo, teniendo en cuanta también la perspectiva de género y los diferentes grupos de edad.
Los mercados de trabajo de la UE continúan debilitándose a causa del declive económico. Las tasas de desempleo se sitúan en torno al 9,5 en la UE y es probable que se mantengan elevadas incluso durante la fase de recuperación económica. Hay 6,9 millones más de desempleados y las categorías más afectadas son los trabajadores temporales, los inmigrantes, los jóvenes y las personas mayores.
Las mujeres también se han visto duramente afectadas por el aumento del desempleo en algunos sectores. Las tasas elevadas de empleo femenino son una precondición para el crecimiento sostenible, el empleo, la competitividad y la cohesión social y son necesarias para hacer frente a retos a largo plazo, como la sostenibilidad de los sistemas de protección social formal e informal, los retos demográficos y la falta de mano de obra cualificada en ciertos sectores. A pesar de las restricciones presupuestarias, los Estados miembros deben asegurar que las políticas que promueven la igualdad no se vean infravaloradas y que no se reduzcan los presupuestos dedicados a estas políticas. El Plan de Acción de la OIT para la igualdad y la transversalidad de género proporciona un marco importante para poner el acento de forma sistemática tanto en mujeres como en hombres con el objeto de evitar los efectos negativos de la crisis sobre el empleo femenino y de promover la igualdad de género.
El empleo y la cohesión social deben ocupar siempre un lugar central en nuestra respuesta a la crisis.
Los Estados miembros de la UE han tomado muchas medidas bajo el Plan europeo de recuperación económica por un total del 2,7% de PIB para 2009 y 2010. Más de la mitad de esta cantidad se dedica a gastos sociales y gastos relativos al mercado laboral. Ha habido asimismo un aumento del gasto público en estas áreas.
Consideramos que algunas de las medidas que se han tomado hasta ahora han tenido un impacto considerable para prevenir el aumento del desempleo. En particular, se trata de medidas de refuerzo para ayudar a los desempleados a encontrar trabajo, evitando así el desempleo a largo plazo, la inactividad y la jubilación anticipada. Además, se han tomado otras medidas, como el trabajo a tiempo parcial combinado con formación y compensación por pérdida salarial, subvenciones a las contribuciones de la seguridad social y apoyo para la creación de empresas, en especial pequeñas y medianas empresas.
El consenso internacional ha sido vital para mitigar los efectos de la crisis. El amplio acuerdo para rechazar un enfoque proteccionista de sectores y empresas concretas (que es ineficaz y potencialmente peligroso) y poner el acento en la protección de los individuos y las familias, ha permitido una respuesta internacional coherente.
En muchos Estados miembros de la UE, los mecanismos automáticos de estabilización de los sistemas de protección social efectivos (incluyendo prestaciones de desempleo aumentados o ampliados) han mitigado el impacto económico y social de la recesión. Estos mecanismos han contenido la reducción de ingresos en los hogares, mantenido la demanda agregada y limitado el coste humano de la crisis. De acuerdo con algunas estimaciones, la estabilización automática de los sistemas de bienestar de la UE puede haber reducido en un 50% el impacto de la crisis en los ingresos disponibles. Pensamos que ello es prueba de la influencia crucial de los sistemas de protección social. También refuerza nuestra convicción en la importancia de apoyar a la OIT en sus esfuerzos para ayudar a los países que desean establecer una base de protección social.
En la UE, el Fondo Social Europeo y el Fondo Europeo de ajuste ante la globalización desempeñan un papel importante en la reducción del impacto de la crisis sobre el empleo y la situación social.
Muchas de las medidas tomadas han sido también efectivas para apuntalar la recuperación y dar respuesta a los retos y prioridades a largo plazo, sobre todo aquellas destinadas a mejorar el capital humano, por ejemplo, a través de un acceso más amplio a la formación profesional. Una de las prioridades de la UE para combatir la crisis y conseguir una recuperación sostenible es mejorar la cualificación de los trabajadores para que responda a las necesidades del mercado de trabajo. Por tanto, acogemos con satisfacción que la Cumbre del G20 celebrada en Pittsburg haya pedido a la OIT que desarrolle una estrategia de formación, en colaboración con las ONGs y otras organizaciones.
La UE está preparando una nueva estrategia, “Estrategia UE 2020”, para promover un desarrollo sostenible en el que el desarrollo económico vaya acompañado de objetivos en el ámbito social y de medio ambiente. La nueva estrategia deberá proporcionar el marco político para hacer frente a los retos a corto y largo plazo para la próxima década. La crisis actual deberá ser el punto de partida para una economía de mercado socialmente sostenible, más inteligente, más orientada a la igualdad de género y más ecológica, donde nuestra prosperidad se derivará de la innovación y del uso más eficiente de los recursos, y donde el conocimiento será un elemento clave y la justicia social uno de los pilares más importantes. Ello puede ser una oportunidad para salir de la crisis y sentar las bases para el crecimiento sostenible en el futuro.
Sr. Presidente,
La igualdad de género es una prioridad fundamental para la UE, y como hemos dicho antes, es esencial para lograr un crecimiento sostenible y la cohesión social. Por lo tanto, la UE está estudiando la mejor manera de fortalecer la perspectiva de género en la nueva Estrategia 2020 de la UE.
Asegurar la recuperación global y reequilibrar el desarrollo económico y social hacia un futuro más sostenible es un reto global. Ello requiere más cooperación y coherencia política a escala internacional entre agencias internacionales e instituciones financieras internacionales y, desde luego, en este contexto las Naciones Unidas tienen un papel importante que desempeñar. La UE está preparada para apoyar activamente todos estos esfuerzos.
Muchas gracias, Sr. Presidente.



