Intervención de España en el debate abierto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre “la situación en Oriente Medio, incluida la cuestión Palestina”

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Intervención de España en el debate abierto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre “la situación en Oriente Medio, incluida la cuestión Palestina”

Intervención del Embajador Representante Permanente de España, Excmo. Sr. Román Oyarzun Marchesi, en el debate abierto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre “la situación en Oriente Medio, incluida la cuestión Palestina”

 

Sr. Presidente,

España ingresó en el CS el 1 de enero de este año. Ese mismo día, su homólogo, el Ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, estaba en Egipto; dos semanas después, y en preparación del debate de hoy, el Ministro Margallo ha visitado Israel, Palestina y Jordania. Creo que no hay mejor prueba de que España va a dedicar una atención preferente a la situación en Oriente Medio.

Hablamos hoy de una zona en la que después de seis décadas la violencia genera ramificaciones imprevistas con consecuencias para la seguridad global. La última expresión de ello es el surgimiento del terrorismo del llamado DAESH. En el corazón de todas las crisis regionales subsiste el conflicto israelo-palestino. Después de más de medio siglo sigue sin vislumbrarse una solución global, justa y duradera que canalice las legítimas aspiraciones del pueblo palestino a constituir su propio estado y garantice el derecho de Israel a vivir en paz y seguridad con sus vecinos en la región.

Con esta gira España ha mostrado su interés por escuchar a las partes y ofrecer sus buenos oficios para crear un marco de vuelta a las negociaciones políticas entre palestinos e israelíes. No hay alternativa. A nadie escapa lo extremadamente delicado y frágil de la situación actual . Cuando más necesario es el entendimiento entre las partes, parece imponerse una dinámica perversa de alejamiento progresivo y de alienación de los principios y parámetros internacionalmente aceptados como el marco para una solución definitiva.

En este sentido el Ministro García Margallo ha trasladado mensajes claros y firmes tanto a las autoridades israelíes como palestinas acerca de la importancia de reconducir la situación, actuar responsablemente para rebajar la tensión y adoptar un enfoque constructivo que permita restaurar la confianza dañada. España ha puesto de manifiesto su convicción de que todo acto unilateral aleja el horizonte de paz que todos anhelamos.

En Israel, el Ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha trasladado a sus interlocutores el convencimiento de que la política de asentamientos en Cisjordania y Jerusalén es ilegal en Derecho Internacional y el principal obstáculo para la solución de dos estados, aceptada por ambas partes desde la Conferencia de Madrid de 1991.

Asimismo, la eventual judicialización del conflicto no contribuirá a generar el clima de confianza necesario para poder revitalizar el proceso de paz.. En consecuencia, el Ministro García Margallo ha trasladado a los dirigentes palestinos la urgencia de contener cualquier paso posterior respecto a la Corte Penal Internacional, incluyendo cualquier petición de inicio de investigaciones a la Fiscalía.

El Ministro Margallo ha trasladado a todos sus interlocutores la convicción de España de que el Consejo de Seguridad puede y debe aunar esfuerzos y trabajar para superar este peligroso bloqueo. España no da por cerrada la vía de una resolución basada en los parámetros reconocidos por la Comunidad Internacional y que establezca un calendario claro y preciso para la vuelta de las partes a la mesa de negociaciones o a la celebración de una conferencia internacional, si ese es el formato adoptado. El objetivo no ha de ser sustituir las negociaciones por una resolución, sino que ésta sirva para desbloquear la situación actual y lograr la vuelta a la mesa de negociaciones entre Israel y Palestina.

Para ello la resolución debe ser negociada a fin de lograr el consenso de todos los miembros del Consejo y debe ser presentada en el momento políticamente más oportuno. Solo de ese modo la resolución será un elemento constructivo para el proceso de paz

España desea una resolución más efectiva que efectista y que concite el más amplio acuerdo y está plenamente dispuesta a trabajar para ello con los miembros de este Consejo y con todos los actores relevantes y por supuesto también con la Unión Europea, la Liga Árabe, que hoy mantiene una reunión para evaluar posibles iniciativas, y el Cuarteto, que se reunirá el próximo 26 de enero

Sr. Presidente:

El Ministro español García Margallo ha comprobado el grado de destrucción producido por el último conflicto en Gaza. Aunque ha logrado ponerse en marcha el mecanismo de reconstrucción para que llegue a la Franja el material necesario, el proceso está siendo lento y frustra las expectativas y necesidades de la población. Es necesario, al menos, doblar la entrada diaria de material y utilizar las potencialidades de los pasos fronterizos, más allá de la mera introducción de material de construcción, tratando de suavizar el bloqueo, permitiendo el tránsito de mano de obra palestina y la exportación de productos palestinos, así como el establecimiento de vías de comunicación marítima que den a la Franja un acceso al exterior. Por otro lado, en indispensable que lleguen puntualmente todos los fondos comprometidos por los diferentes donantes. Es imprescindible la consolidación del alto el fuego acordado en El Cairo. La resolución 1860 debe cumplirse en todos sus términos.

La comunidad internacional tiene que apoyar los esfuerzos de reconciliación entre Fatah y Hamás y la constitución de un Gobierno de unidad nacional bajo la autoridad del Presidente Abbas. El éxito de dicho Gobierno de unidad nacional pasa ineludiblemente por el pronto retorno de la Autoridad Palestina a Gaza, condición necesaria tanto para la construcción de un Estado Palestino como para avanzar en la reconstrucción de la Franja de Gaza y en la mejora de las condiciones de vida de sus habitantes. La creciente desesperación entre la población de Gaza puede dar alas a las opciones más radicales, incluso de grupos como DAESH, condenándola a un nuevo desastre. La perpetuación de esta situación caótica constituye además una amenaza para la seguridad de la población del sur de Israel.

El tiempo se acaba. El Consejo de Seguridad tiene que estar preparado para actuar de manera responsable y eficaz. Apelamos, a los líderes de Israel y Palestina para que tengan el coraje de construir la paz que sus pueblos necesitan y anhelan. Aplaudimos su decisión de marchar juntos, en la marcha contra el terrorismo en París. Esa misma decisión debe impulsarles a negociar una paz justa y duradera.

Sr. Presidente:

España, ha realizado gestos políticos significativos consecuentes con su posición de apoyo a la creación del Estado Palestino en el marco de una solución global al proceso de paz en Oriente Medio. España considera que el reconocimiento del Estado Palestino, lejos de ser un fin en sí mismo, tiene que ser un acto político dirigido lograr la coexistencia de dos Estados, Israel y Palestina, conviviendo en paz, prosperidad y seguridad. Ese es el sentido de la moción que, con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, aprobó el Congreso de los Diputados español en diciembre.

Sr. Presidente:

La comunidad internacional debe poner fin en Siria a un conflicto que ha provocado más de 200 000 víctimas desde 2011 y que ha generado un flujo masivo de desplazados y refugiados.

El Plan de Acción del Enviado Especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, tiene en cuenta nuevas dinámicas para hacer frente al conflicto sirio. Lograr que todas las partes permitan la congelación de hostilidades en Alepo representaría un paso esperanzador para aliviar la tragedia humanitaria. Naciones Unidas está llamada a desempeñar un papel fundamental a la hora de ponerlo en práctica. Será indispensable supervisar el respeto de los principios aceptados por las partes para evitar que se reproduzcan, como ya sucedió en el pasado, situaciones indeseadas que acabaron generando mayor sufrimiento.

Es además conveniente conocer más detalles para determinar en qué medida el Plan constituye un buen punto de partida para el lanzamiento de un proceso político más amplio. España espera contar pronto con la presencia del Enviado Especial en el Consejo de Seguridad.

El conflicto sirio sólo cesará de forma definitiva con una negociación política en la que participen todas las partes. Ello implica, una negociación amplia con diversidad de actores que evite el colapso y posterior derrumbe institucional en Siria. No cabe duda de que los principios del Comunicado de Ginebra de 30 de junio de 2012 deben guiar un posible marco negociador. En este sentido, España seguirá promoviendo la interlocución entre la Coalición Nacional Siria de Fuerzas Democráticas y Opositoras y otras facciones de la Oposición moderada, y ofreciendo sus buenos oficios al Enviado Especial de Naciones Unidas, sobre la base de la experiencia del llamado “Grupo de Córdoba”. Iniciado en enero de 2014, este proceso ha favorecido el acercamiento entre grupos de la Oposición moderada pertenecientes a las minorías sirias: kurda, yazidí, cristianos asirios y siriacos, drusos y, en los próximas semanas, alauíes. España piensa que el Proceso de Córdoba es una experiencia valiosa de cara a un proceso político más amplio y se ofrece para buscar su encaje en el mismo.

La grave crisis humanitaria está teniendo un fuerte impacto no sólo en Siria y en Irak sino en países vecinos (Líbano, Egipto, Jordania y Turquía). Durante sus dos años como miembro del Consejo de Seguridad España desea tomarse muy en serio el dossier sirio. Este Consejo ha adoptado varias resoluciones tendentes a aliviar la gravísima crisis humanitaria. Se han identificado una serie de retos humanitarios y de protección; todos ellos siguen presentes, sin respuesta en muchos casos. Aparecen nuevos retos a medida que DAESH asume poder y control de parte del territorio sirio. El Consejo de Seguridad no debe bajar la guardia, tiene la responsabilidad de proteger a la población siria y puede seguir desempeñando un papel positivo. España está dispuesta a contribuir de manera determinante para ello.

Sr. Presidente:

Es fundamental preservar al Líbano del contagio del conflicto sirio. Líbano ha recibido ya un número de refugiados que lleva al límite la capacidad de absorción de un país de su tamaño y de su delicado y complejo equilibrio social. Debemos contribuir a paliar este problema y seguir apoyando la misión FINUL. Resulta fundamental el cumplimiento de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad y seguir trabajando para reforzar las capacidades de las Fuerzas Armadas libanesas al objeto de garantizar la integridad territorial, el Estado de Derecho, la independencia y la soberanía del Líbano. También debemos prestar especial atención a la fuerza de separación en los Altos del Golán, (FNUOS) que es en la actualidad una de las misiones más vulnerables y que, por consiguiente, requiere un mayor apoyo.

Sr. Presidente:

El Consejo de Seguridad tiene un papel crucial en el combate del terrorismo y su deslegitimación política. El terrorismo yihadista es en cualquiera de sus formas una de las amenazas de mayor envergadura para la paz y la seguridad internacionales. Nadie está libre de esa amenaza. El derecho y la obligación de la comunidad internacional es defenderse. Tenemos que actuar unidos y con determinación. Todos somos necesarios. Especialmente necesarios son los países de mayoría musulmana, quienes son a su vez las principales víctimas de los designios bárbaros del terror yihadista.

Las resoluciones 2170 y 2178 han trazado unas líneas de acción claras. Nos corresponde velar por su aplicación y desarrollo. La Estrategia de Lucha contra DAESH, que reúne a más de 60 países y en la que participa España con un contingente de 300 asesores militares, está dando resultados en el terreno y ha reducido la capacidad de actuación de los terroristas.

En el caso de Irak, daremos un pleno respaldo al gobierno inclusivo de Al-Abadi en su combate contra el terrorismo de DAESH y al mantenimiento de la soberanía, independencia e integridad territorial de Irak El pueblo y el gobierno de Irak y la comunidad internacional cuentan con la plena disposición y la experiencia de España al servicio de esta justa causa.

Sr. Presidente:

La complejidad de la región hace extremadamente difícil la concertación internacional y resalta la evidencia de que es necesario conseguir, a través de la diplomacia, unos mecanismos que permitan abordar los conflictos estructurales de Oriente Próximo, con el protagonismo de los países clave de la zona y de las organizaciones regionales árabes como la Liga Árabe o el Consejo de Cooperación del Golfo. A este esfuerzo común tiene que sumarse el conjunto de la comunidad internacional, en particular los países cercanos con capacidad de influencia.

Los recientes y trágicos ataques terroristas por parte de fanáticos yihadistas en distintas partes del mundo nos recuerdan que es el momento de tender puentes que permitan a la comunidad internacional derrotar al terrorismo también en el plano de las ideas. La creciente amenaza terrorista hace aún más urgente una paz justa y duradera entre Palestina e Israel. En el camino de construir esa paz cuentan ustedes con España.

 

2017-01-07T17:03:49+00:00 15/01/2015|Categories: Discursos, España en la ONU|